Psiconeuroinmunologia, qué es, principios y aplicaciones

La psiconeuroinmunología aborda de forma interdisciplinar la relación entre los procesos psicológicos y los sistemas nervioso e inmunológico.

En un afán por brindar cada vez una atención más integral, desde el área de la salud se ha comenzado a profundizar en la posibilidad de, no solo entender las enfermedades y tratarlas, sino también están buscando formas más efectivas de prevenirlas. Es así como nace la psiconeuroinmunología; que combina conocimientos de psicología y medicina, con el fin de determinar la relación entre procesos psicológicos y nerviosos, y cómo afectan al sistema inmune del organismo.

Antecedentes para entender qué es la psiconeuroinmunología

Desde hace varias décadas se han sentado las bases de la psiconeuromunología, partiendo de las siguientes consideraciones (Sánchez-Teruel y Robles Bello, 2018):

  • Se entienden los procesos de salud y enfermedad como procesos dinámicos.
  • Se ha encontrado que los factores psicosociales pueden influir en los procesos de salud y enfermedad.
  • Incluso la predisposición genética puede verse modificada por factores socioculturales o ambientales en el momento de expresarse o no.
  • Algunas variables psicosociales específicas predisponen a enfermedades físicas y deterioro en la calidad de vida.
  • En la actualidad, se considera que el estrés es una de las causas principales de muerte; dado que se relaciona directamente con enfermedades cardiovasculares y trastornos del estado de ánimo.

Desarrollo de la psiconeuroinmunología

Tal vez el principal exponente de la psiconeuroinmunología, o quien sentó los precedentes para este nuevo paradigma, fue Lutgendorf. Este científico encontró una relación significativa entre variables psicosociales de riesgo como la ansiedad, variables de protección como el apoyo social, y la respuesta inmune en pacientes con cáncer de ovario. Los resultados demostraron que las variables psicosociales modulaban los cambios en la respuesta inmune celular, tanto en la sangre periférica como a nivel tumoral (Sánchez-Teruel y Robles Bello, 2018).

Otros estudios confirmaron que intervenciones conductuales para el estrés con resultados positivos en la calidad del sueño, tenían la capacidad de influir en diferentes marcadores; implicados en el riesgo cardiovascular y de enfermedades inflamatorias (Sánchez-Teruel y Robles Bello, 2018).

¿Qué es la psiconeuroinmunología?

La psiconeuroinmunología es una rama de la medicina, que se centra en la relación entre los procesos psicológicos y los sistemas nervioso e inmunológico. Principalmente, estudia las interacciones entre estos sistemas, basados en la teoría que supone que esta relación modula el riesgo a padecer enfermedades directamente relacionadas con el sistema inmune, o que afectan su proceso indirectamente (Trujillo, Oviedo-Joekes y Vargas, 2001).

Cuándo cualquier agente externo ingresa al organismo intenta invadirlo -virus, bacterias, hongos, etc.- la respuesta inmune es determinante para el resultado de esta invasión. Muchos estudios han comprobado que el nivel de susceptibilidad o resistencia de los individuos, a diversas enfermedades inmunodependientes o infecciosas, estaría relacionado con el estrés, estado emocional, y diversos factores psicosociales. De esta forma, la psiconeuroinmunología pretende establecer las bases científicas para desarrollar nuevos modelos que favorezcan el proceso de salud y enfermedad, desde intervenciones interdisciplinares (Trujillo, Oviedo-Joekes y Vargas, 2001).

Comunicación entre el sistema nervioso e inmune, la base de la psiconeuroinmunología

Existen varias vías de comunicación entre el sistema inmune y el sistema nervioso central, las cuales comprenden el contacto intercelular por medio de citoquinas y la inervación vagal. Adicionalmente, el sistema linfático interactúa con algunos ejes neurohormonales, como por ejemplo el eje hipotálamo-pituitaria-adrenal -HPA- (Uribe, et al., 2018).

Las células cerebrales poseen receptores para las citoquinas, las cuales pueden presentarse en una respuesta inflamatoria o antiinflamatoria; específicamente afectan la microglía, la cual además de modular la función neuronal durante la respuesta inflamatoria, también se relacionan con procesos de plasticidad y poda neuronal durante el desarrollo. Esto es relevante para la psiconeuroinmunología, debido a que se ha encontrado que la microglía cambia tanto en respuesta a estímulos inflamatorios clásicos, como al estrés psicológico (Uribe, et al., 2018).

Modulación del efecto del estrés sobre el sistema inmune, desde la psiconeuroinmunología

Múltiples factores psicosociales modulan el efecto del estrés sobre el sistema inmune; de esta forma puede fortalecerse o verse afectado, y por lo tanto incrementar o disminuir el riesgo de desarrollar alguna enfermedad. Dentro de algunos de los factores que se tienen en cuenta desde la neuropsicoinmunología se encuentran (Trujillo, Oviedo-Joekes y Vargas, 2016):

  • Resiliencia o capacidad para adaptarse y superar eventos traumáticos o estresantes.
  • Motivación de poder: se ha encontrado que las personas que buscan tener impacto sobre otras, tienen mayor riesgo de enfermedades.
  • Auto eficacia: sugiere la capacidad cognitiva por la cual se pueden controlar las respuestas ante el estrés.
  • Estilo atribucional: la explicación que se le dé a las causas de los eventos negativos puede estar relacionada con la función inmune. De esta forma un estilo atribución pesimista está asociado con un mayor riesgo de disminución de la función inmune.
  • Optimismo: intentar ver el lado positivo de las cosas puede ser un moderador entre el estrés agudo y las respuestas inmunes del organismo.
  • Afrontamiento y tolerancia a la frustración: cuándo las personas logran afrontar los problemas de forma efectiva, orientados desde un abordaje activo suele presentarse un menor número de síntomas orgánicos.
  • Red de apoyo: una red de apoyo saludable, y en general un entorno socio demográfico estable, es uno de los principales factores protectores.

Aplicaciones de la psiconeuroinmunología en los trastornos mentales

En los últimos años, ha aumentado el interés en la relación que tiene el sistema inmunitario en los trastornos mentales. Varios estudios sugieren que existe una desregulación en el sistema inmunitario y un estado propenso a la inflamación en pacientes con algún trastorno mental. Asimismo se ha encontrado una prevalencia de síntomas neuropsiquiátricos en personas que presentan enfermedades autoinmunes o que requieren medicamentos inmunológicos. En este sentido, la psiconeuroinmunología abre una puerta a la prevención de los trastornos mentales secundarios a enfermedades autoinmunes; y también nos permite pensar en la posibilidad de desarrollar nuevos abordajes para los trastornos mentales (Uribe, et al., 2018).

El futuro de la psiconeuroinmunología

Aunque la psiconeuroinmunología ya se estaba aplicando en diferentes áreas, se espera que a futuro permita (Sánchez-Teruel y Robles Bello, 2018):

Desarrollar programas de prevención para personas expuestas a estrés de situaciones como la guerra, la violencia, y en niños, niñas y adolescentes la negligencia y el maltrato.
Profundizar en nuevos tratamientos farmacológicos dirigidos al sistema inmune, para trastornos como la depresión o la esquizofrenia.
Asimismo, además de desarrollar los tratamientos previamente mencionados, se espera avanzar a tal punto, que desde el fortalecimiento del sistema inmunológico, se prevenga el desarrollo de trastornos psiquiátricos, y otras enfermedades.
Finalmente, desarrollar intervenciones específicamente enfocadas en poblaciones de riesgo; tanto a nivel de prevención, como de intervención en forma de potencialización de los tratamientos existentes, adherencia al tratamiento, y prevención de recaídas.

Conclusión

Una vez más, podemos ver como el futuro del bienestar y la salud de las personas pasa por un abordaje interdisciplinario. Está comprobado que el sistema inmune puede verse afectado no solamente por agentes patógenos, sino también por la forma en la que se afronta el estrés, y se procesan y expresan las emociones. En esta medida, podemos afirmar que, cuando estamos emocionalmente estables, la posibilidad de enfermarnos se reduce; asimismo, ante la enfermedad, trabajar en estrategias de afrontamiento y regulación emocional puede afectar de forma positiva la efectividad del tratamiento.

Referencias:

  • Sánchez-Teruel, D., & Robles-Bello, M. A. (2018). Psiconeuroinmunología: hacia la transdisciplinariedad en la salud. Educación Médica, 19, 171–178. Recuperado de sciencedirect.com
  • Soria, V., Uribe, J., Salvat-Pujol, N., Palao, D., Menchón, J. M., & Labad, J. (2018). Psiconeuroinmunología de los trastornos mentales. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 11(2), 115–124. Recuperado de medes.com
  • Trujillo, H M.., Oviedo-Joekes, E. y Vargas, C. (2001). Avances en psiconeuroinmunología. Revista de Psicología Clínica y de la Salud / International Journal of Clínical and Health Psychology, 1(3), 413-474. Recuperado de: adultosmayores.unr.edu.ar
Sandra Correa
Licenciada en Psicología por la Universidad El Bosque (Colombia). Máster en Neuropsicología clínica. Experiencia de trabajo como docente, neuropsicóloga y psicóloga clínica en diversas entidades y en centro propio. Redactora especializada en Neurociencias en Mente y Ciencia.

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Sandra Correa
Licenciada en Psicología por la Universidad El Bosque (Colombia). Máster en Neuropsicología clínica. Experiencia de trabajo como docente, neuropsicóloga y psicóloga clínica en diversas entidades y en centro propio. Redactora especializada en Neurociencias en Mente y Ciencia.