El trabajo de la neurocientífica brasileña Suzana Herculano-Houzel ha tenido un extraordinario impacto en la ciencia contemporánea, ya que sus investigaciones han transformado el estudio de la evolución cerebral, la organización neuronal y las bases biológicas de la cognición humana.
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Herculano-Houzel introdujo métodos novedosos para cuantificar células cerebrales, replanteó supuestos históricos sobre el cerebro humano y propuso nuevas interpretaciones acerca del origen de la inteligencia humana. Además, ha destacado como divulgadora científica, escritora y comunicadora pública. Sus libros, artículos de divulgación y conferencias han acercado conceptos complejos de la neurociencia a audiencias no especializadas, convirtiéndola en una de las científicas latinoamericanas más reconocidas internacionalmente (Vanderbilt University, s.f.).
Aunado a esto, las investigaciones de Suzana Herculano-Houzel han tenido importantes repercusiones en campos tan diversos como la neurociencia evolutiva, la biología comparada y la antropología humana. Su trabajo demuestra cómo la innovación metodológica puede modificar profundamente el conocimiento científico y cambiar las preguntas que los investigadores consideran relevantes. Por ello, la obra de Suzana Herculano-Houzel constituye una de las contribuciones más influyentes de la neurociencia del siglo XXI.
Formación académica y carrera
Suzana Herculano-Houzel nació en Río de Janeiro, Brasil, en 1972. Su interés por comprender las bases biológicas del comportamiento humano la llevó a desarrollar una carrera caracterizada por la integración de la neurociencia, la biología evolutiva y la anatomía comparada (Vanderbilt University, s.f.).
Herculano-Houzel obtuvo su licenciatura en biología en la Universidad Federal de Río de Janeiro, una de las instituciones científicas más importantes de América Latina. Posteriormente realizó estudios de maestría en la Case Western Reserve University, en Estados Unidos, y completó su doctorado en neurociencias en la Universidad Pierre y Marie Curie, en Francia. Esta formación internacional le permitió familiarizarse con diversas tradiciones de investigación y adquirir una perspectiva interdisciplinaria sobre el estudio del cerebro (Herculano-Houzel, 2016).
Después de concluir sus estudios doctorales, realizó investigaciones posdoctorales en Europa, incluyendo estancias en instituciones vinculadas al Instituto Max Planck de Investigación Cerebral. Estas experiencias fortalecieron su interés por cuestiones relacionadas con la evolución del sistema nervioso y la diversidad de los cerebros de mamíferos.
Paralelamente a su actividad académica, Suzana Herculano-Houzel desarrolló una importante labor de divulgación científica. Publicó libros dirigidos al público general, escribió columnas periodísticas y participó activamente en programas de comunicación científica en Brasil. Esta faceta divulgativa contribuyó significativamente a la difusión de la neurociencia entre la población y le valió diversos reconocimientos nacionales (Lent, 2018).
En 2016, Herculano-Houzel se incorporó a la Universidad Vanderbilt, donde continúa desarrollando investigaciones sobre evolución cerebral, restricciones metabólicas del sistema nervioso y neuroanatomía comparada. Su trabajo actual mantiene una fuerte orientación interdisciplinaria y continúa influyendo en diversas áreas de la neurociencia contemporánea (Vanderbilt University, s.f.).
Método del fraccionador isotrópico
Uno de los aportes más importantes de Suzana Herculano-Houzel a la neurociencia contemporánea fue el desarrollo del denominado fraccionador isotrópico, una técnica diseñada para cuantificar de manera rápida y relativamente sencilla el número total de células y neuronas presentes en el cerebro. Antes de la aparición de este método, la estimación del número de neuronas requería procedimientos estereológicos complejos, costosos y sumamente laboriosos, que dificultaban la comparación sistemática entre especies y limitaban la obtención de grandes conjuntos de datos (Herculano-Houzel, Lent, 2005).
La motivación inicial de Suzana Herculano-Houzel surgió a partir de una pregunta aparentemente sencilla: ¿cuántas neuronas posee realmente el cerebro humano y cómo se compara con el de otros mamíferos? Sorprendentemente, la literatura científica disponible ofrecía respuestas imprecisas y, en muchos casos, basadas en extrapolaciones. La célebre cifra de cien mil millones de neuronas en el cerebro humano, por ejemplo, se había repetido durante décadas sin una verificación experimental sólida (Herculano-Houzel, 2009).
Los estudios de Herculano Houzel y sus colaboradores mostraron que el cerebro humano contiene aproximadamente 86 mil millones de neuronas, cifra inferior a la estimación tradicional de 100 mil millones. Además, se determinó que la corteza cerebral humana posee alrededor de 16 mil millones de neuronas corticales. Estos resultados demostraron que el cerebro humano puede considerarse un cerebro de primate ampliado, y no una estructura biológicamente única (Azevedo et al., 2009).
¿En qué consiste el método del fraccionador isotrópico?
El fraccionador isotrópico consiste en transformar un tejido cerebral previamente fijado en una suspensión homogénea de núcleos celulares. Mediante la disociación mecánica del tejido, las membranas celulares se eliminan mientras los núcleos permanecen intactos. Posteriormente, estos núcleos se tiñen con marcadores fluorescentes y pueden ser contados en pequeñas muestras utilizando microscopía. El número total de células se estima a partir de la concentración de núcleos en la suspensión y del volumen total obtenido (Herculano-Houzel, Lent, 2005).
Una de las principales ventajas del método desarrollado por Suzana Herculano-Houzel es su rapidez y reproducibilidad. Mientras que algunos métodos estereológicos podían requerir semanas o meses de trabajo, el fraccionador isotrópico permite obtener estimaciones confiables en períodos considerablemente más cortos. Además, el procedimiento puede aplicarse a cerebros completos o a regiones específicas, facilitando comparaciones anatómicas detalladas entre especies.
Aplicaciones
La incorporación de inmunomarcadores específicos, como NeuN, permitió distinguir neuronas de otros tipos celulares, incluyendo astrocitos, oligodendrocitos y microglía. Esto hizo posible estudiar no solamente el número total de células, sino también la proporción entre neuronas y células no neuronales en diferentes regiones del sistema nervioso (Azevedo et al., 2009).
Gracias a este procedimiento, Suzana Herculano-Houzel pudo analizar cerebros pertenecientes a numerosos grupos de mamíferos, incluyendo roedores, primates, insectívoros y carnívoros. Los resultados revelaron que diferentes órdenes de mamíferos siguen reglas de escalamiento distintas, cuestionando la idea de una única relación universal entre tamaño cerebral y número de neuronas (Herculano-Houzel et al., 2006).
El impacto del fraccionador isotrópico trascendió el laboratorio original de Suzana Herculano-Houzel. Investigadores de diversos países comenzaron a adoptar la técnica para estudiar el desarrollo cerebral, las enfermedades neurodegenerativas, la evolución de los mamíferos y las variaciones anatómicas asociadas a distintos grupos taxonómicos. El método abrió nuevas posibilidades para la neurociencia comparada y contribuyó a establecer una base cuantitativa mucho más sólida para el estudio del cerebro.
En términos históricos, la creación del fraccionador isotrópico representa uno de los ejemplos más claros de cómo una innovación metodológica puede producir cambios conceptuales profundos. Al permitir medir aquello que antes solo podía estimarse indirectamente, Suzana Herculano-Houzel transformó la manera en que los neurocientíficos estudian la organización celular del cerebro.
Suzana Herculano-Houzel y el escalamiento cerebral
Las investigaciones de Suzana Herculano-Houzel sobre el escalamiento cerebral constituyen una de las contribuciones más influyentes de la neurociencia comparada moderna. Tradicionalmente, los científicos habían asumido que el aumento del tamaño cerebral implicaba automáticamente un incremento proporcional en el número de neuronas. Sin embargo, los datos obtenidos mediante el fraccionador isotrópico demostraron que esta relación es considerablemente más compleja (Herculano-Houzel et al., 2006).
Los estudios realizados por Suzana Herculano-Houzel revelaron que distintos grupos de mamíferos siguen reglas de escalamiento diferentes. En los roedores, por ejemplo, el incremento del tamaño cerebral se acompaña de un aumento relativamente modesto del número de neuronas, ya que las neuronas tienden a hacerse más grandes y a ocupar más espacio. Como consecuencia, los cerebros grandes de los roedores presentan densidades neuronales relativamente bajas (Herculano-Houzel et al., 2006).
En contraste, los primates muestran una relación distinta. En estos animales, las neuronas aumentan de tamaño de forma más lenta a medida que el cerebro crece, lo que permite empaquetar una mayor cantidad de neuronas en un volumen determinado. Según Suzana Herculano-Houzel, esta diferencia explica por qué los cerebros de los primates contienen muchas más neuronas que los de otros mamíferos de tamaño similar (Herculano-Houzel, 2009).
Uno de los hallazgos más importantes derivados de estas investigaciones fue la conclusión de que el cerebro humano no constituye una excepción biológica. Durante mucho tiempo se pensó que la evolución humana había producido un órgano radicalmente distinto del de otros primates. Sin embargo, los datos obtenidos por Herculano-Houzel indican que el cerebro humano sigue las mismas reglas de escalamiento observadas en otros primates (Azevedo et al., 2009).
Las reglas del escalamiento cerebral
Para Suzana Herculano-Houzel, el número absoluto de neuronas corticales constituye una variable más relevante que el tamaño cerebral por sí mismo. Las capacidades cognitivas complejas dependen en gran medida de la cantidad de neuronas disponibles para procesar información, establecer conexiones y generar representaciones mentales. En consecuencia, la inteligencia no se relaciona simplemente con el peso del cerebro, sino con su composición celular (Herculano-Houzel, 2016).
Las investigaciones sobre escalamiento cerebral también permitieron comprender por qué algunos animales con cerebros relativamente grandes poseen menos neuronas que especies con cerebros más pequeños. Por ejemplo, ciertos carnívoros o grandes roedores presentan cerebros voluminosos que contienen menos neuronas que los cerebros de algunos primates de menor tamaño. Este hallazgo cuestionó diversas interpretaciones tradicionales acerca de la inteligencia animal.
Además, Suzana Herculano-Houzel propuso que las restricciones metabólicas desempeñan un papel fundamental en la evolución del cerebro. Mantener neuronas requiere un elevado consumo energético, por lo que el número de neuronas que puede sostener una especie depende de la disponibilidad de recursos energéticos. Esta idea conduciría posteriormente a sus investigaciones sobre la relación entre alimentación, cocción y evolución humana (Herculano-Houzel, 2016).
Las leyes del escalamiento cerebral desarrolladas por Suzana Herculano-Houzel han modificado profundamente la neurociencia evolutiva. Sus investigaciones ofrecen una explicación cuantitativa de la diversidad cerebral de los mamíferos y proporcionan un marco teórico para comprender el origen de las capacidades cognitivas humanas.
Suzana Herculano-Houzel y el estudio del cerebro humano
Según las investigaciones de Suzana Herculano-Houzel, la principal característica distintiva del cerebro humano no es su tamaño absoluto, sino el elevado número de neuronas corticales que contiene. Los datos obtenidos mediante el fraccionador isotrópico indican que la corteza cerebral humana posee aproximadamente 16 mil millones de neuronas, una cantidad considerablemente mayor que la presente en otros primates, aunque alcanzada mediante las mismas reglas evolutivas de escalamiento neuronal (Herculano-Houzel, 2009).
Esta conclusión tuvo importantes implicaciones teóricas. Durante décadas se consideró que el cerebro humano debía haber evolucionado mediante mecanismos especiales o únicos. Sin embargo, Suzana Herculano-Houzel propuso que la evolución humana puede entenderse como la continuación de las tendencias evolutivas presentes en otros primates. En este sentido, el cerebro humano sería un cerebro de primate extraordinariamente grande, pero no una estructura biológicamente excepcional (Azevedo et al., 2009).
Otro aspecto fundamental de las ideas de Herculano-Houzel se relaciona con las limitaciones energéticas que afectan al sistema nervioso. Las neuronas son células metabólicamente costosas que requieren un suministro continuo de energía. El mantenimiento de miles de millones de neuronas implica gastos energéticos considerables que limitan el tamaño y la complejidad de los cerebros de los mamíferos (Herculano-Houzel, 2016).
La autora argumenta que la evolución cerebral debe comprenderse dentro de un marco de restricciones metabólicas. El número de neuronas que una especie puede mantener depende de la cantidad de energía disponible para el cerebro. En consecuencia, la evolución del cerebro humano no puede explicarse únicamente mediante presiones cognitivas o sociales, sino también considerando las limitaciones energéticas impuestas por la biología (Fonseca-Azevedo, Herculano-Houzel, 2012).
Suzana Herculano-Houzel, la cocción de alimentos y la evolución cognitiva humana
Una de las hipótesis más conocidas y debatidas propuestas por Suzana Herculano-Houzel se refiere a la relación entre la cocción de los alimentos y la evolución del cerebro humano. Su trabajo sugiere que la capacidad de cocinar pudo haber desempeñado un papel decisivo en la aparición de un cerebro humano con una cantidad extraordinariamente elevada de neuronas (Fonseca-Azevedo, Herculano-Houzel, 2012).
El punto de partida de esta propuesta es el elevado costo energético del tejido nervioso. El cerebro humano consume aproximadamente el 20 % de la energía corporal en reposo, a pesar de representar solamente una pequeña fracción del peso total del organismo. Mantener miles de millones de neuronas requiere un aporte constante de glucosa y otros nutrientes, lo que plantea una importante restricción evolutiva (Herculano-Houzel, 2016).
Suzana Herculano-Houzel calculó las demandas energéticas asociadas a distintos números de neuronas y comparó estos valores con el tiempo que diversas especies de primates dedican a la alimentación. Sus análisis mostraron que un primate con el número de neuronas del cerebro humano difícilmente podría satisfacer sus necesidades energéticas mediante una dieta exclusivamente basada en alimentos crudos (Fonseca-Azevedo, Herculano-Houzel, 2012).
Según esta hipótesis, la cocción de los alimentos incrementa considerablemente la disponibilidad energética de la dieta. El calor descompone estructuras celulares, gelatiniza los almidones, desnaturaliza proteínas y facilita la digestión. Como resultado, los alimentos cocinados proporcionan más calorías utilizables y requieren menos tiempo de masticación y procesamiento digestivo (Wrangham, 2009).
De acuerdo con Suzana Herculano-Houzel, la adopción de la cocina habría permitido a los primeros seres humanos obtener suficiente energía para sostener un cerebro extremadamente grande y rico en neuronas. Sin este incremento en la eficiencia energética de la alimentación, la expansión del cerebro humano podría haber sido metabólicamente inviable (Fonseca-Azevedo, Herculano-Houzel, 2012).
Las principales obras de Suzana Herculano-Houzel
Las obras de Suzana Herculano-Houzel destacan tanto por su impacto académico como por su capacidad para modificar paradigmas consolidados en la neurociencia comparada.
- Isotropic Fractionator: A Simple, Rapid Method for the Quantification of Total Cell and Neuron Numbers in the Brain (2005): En él se describe el fraccionador isotrópico, una técnica sencilla y eficiente para cuantificar neuronas y otras células cerebrales.
- Cellular Scaling Rules for Rodent Brains (2006): Muestra que el crecimiento cerebral no implica necesariamente un incremento proporcional del número de neuronas, desafiando diversos supuestos sobre la evolución cerebral.
- The Human Brain in Numbers: A Linearly Scaled-Up Primate Brain (2009): Presenta la evidencia de que el cerebro humano contiene aproximadamente 86 mil millones de neuronas y que debe entenderse como un cerebro de primate ampliado, más que como una estructura excepcional o única.
- Equal Numbers of Neuronal and Nonneuronal Cells Make the Human Brain an Isometrically Scaled-Up Primate Brain (2009): Muestra que el número de neuronas y células no neuronales es aproximadamente equivalente, reforzando las conclusiones de Suzana Herculano-Houzel acerca del cerebro humano como una extensión de las reglas de escalamiento de los primates.
- The Human Advantage: A New Understanding of How Our Brain Became Remarkable (2016): Sintetiza décadas de investigación sobre evolución cerebral y propone que la ventaja humana deriva del extraordinario número de neuronas corticales que posee nuestra especie.
- Metabolic Constraint Imposes Tradeoff Between Body Size and Number of Brain Neurons in Human Evolution (2012): Concluye que la cocción de los alimentos pudo haber sido fundamental para permitir la aparición del elevado número de neuronas del cerebro humano.
- Obras de divulgación científica: Libros, artículos periodísticos y conferencias públicas. Entre sus obras dirigidas al público general destacan textos dedicados al funcionamiento cerebral, la neurociencia cotidiana y la evolución humana.
Conclusión
La trayectoria científica de Suzana Herculano-Houzel representa una de las contribuciones más importantes de la neurociencia contemporánea. Sus investigaciones han modificado profundamente nuestra comprensión del cerebro humano, la evolución de los primates y las relaciones entre metabolismo, cognición y organización neuronal. A través de una combinación de innovación metodológica, rigurosidad cuantitativa y pensamiento interdisciplinario, Suzana Herculano-Houzel ha logrado transformar preguntas fundamentales acerca del sistema nervioso.
Uno de los principales legados de Suzana Herculano-Houzel es haber introducido una perspectiva cuantitativa en el estudio de la evolución cerebral. El desarrollo del fraccionador isotrópico permitió medir directamente el número de neuronas presentes en diferentes especies, sustituyendo estimaciones indirectas que durante décadas habían dominado la literatura científica (Herculano-Houzel, Lent, 2005). Gracias a este avance, numerosos supuestos tradicionales pudieron ser evaluados de manera empírica.
Desde una perspectiva social, Suzana Herculano-Houzel ha contribuido significativamente a la divulgación científica. Sus libros, conferencias y actividades de comunicación pública han acercado la neurociencia a amplios sectores de la población. En un contexto en el que la alfabetización científica resulta cada vez más importante, su labor ha ayudado a promover una comprensión más rigurosa del cerebro y del comportamiento humano.
La influencia de Suzana Herculano-Houzel continúa expandiéndose a medida que nuevas investigaciones utilizan sus métodos, contrastan sus hipótesis y desarrollan sus ideas. La importancia de su trabajo no reside únicamente en los datos obtenidos, sino también en las preguntas que ha planteado y en la forma en que ha cambiado la manera de estudiar el cerebro.
Referencias:
- Azevedo, F., et al. (2009). Equal numbers of neuronal and nonneuronal cells make the human brain an isometrically scaled-up primate brain. Journal of Comparative Neurology, 513(5), 532–541. researchgate.net
- Fonseca-Azevedo, K., Herculano-Houzel, S. (2012). Metabolic constraint imposes tradeoff between body size and number of brain neurons in human evolution. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(45), 18571–18576. researchgate.net
- Herculano-Houzel, S. (2009). The human brain in numbers: A linearly scaled-up primate brain. Frontiers in Human Neuroscience, 3, 31. researchgate.net
- Herculano-Houzel, S. (2016). The human advantage: A new understanding of how our brain became remarkable. MIT Press.
- Herculano-Houzel, S., Lent, R. (2005). Isotropic fractionator: A simple, rapid method for the quantification of total cell and neuron numbers in the brain. Journal of Neuroscience, 25(10), 2518–2521. researchgate.net
- Herculano-Houzel, S., et al. (2007). The basic nonuniformity of the cerebral cortex. Proceedings of the National Academy of Sciences, 104(9), 3562–3567. researchgate.net
- Herculano-Houzel, S., et al. (2006). Cellular scaling rules for rodent brains. Proceedings of the National Academy of Sciences, 103(32), 12138–12143. researchgate.net
- Lent, R. (2018). The scientist and the storyteller: Neuroscience in Brazil. Springer.
- Navarrete, A., et al. (2011). Energetics and the evolution of human brain size. Nature, 480(7375), 91–93. researchgate.net
- Vanderbilt University. (s.f.). Suzana Herculano-Houzel. Department of Psychology, Vanderbilt University. vanderbilt.edu
- Wrangham, R. (2009). Catching fire: How cooking made us human. Basic Books.

