Margaret Floy Washburn es una de las figuras más destacadas en la historia de la psicología experimental. Su trayectoria no solo se caracterizó por sus esfuerzos por transformar la psicología en una disciplina científica rigurosa, sino también por la búsqueda incesante de la excelencia frente a las barreras sociales.
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A lo largo del primer tercio del siglo XX, las contribuciones de Washburn influyeron en múltiples ámbitos de la psicología. Desde su arduo trabajo en el desarrollo de teorías y la investigación experimental, hasta su dedicación inquebrantable para formar a la próxima generación de científicos, Washburn dejó una huella indeleble en la disciplina. Notablemente, su exploración de la psicología experimental animal ayudó a dar forma a nuestra comprensión del comportamiento y la cognición tanto en sujetos humanos como no humanos.
Aunado a esto, Washburn emergió como una formidable defensora de la inclusión y el avance de las mujeres en la ciencia, abogando por su participación en empresas científicas y brindando mentoría invaluable a numerosas aspirantes a psicólogas.
¿Quién fue Margaret Floy Washburn?
Margaret Floy Washburn nació como hija única en la ciudad de Nueva York el 25 de julio de 1871. Su educación temprana consistió en escuelas privadas y públicas, y eventualmente se graduó de la escuela secundaria en 1886 a la edad de 15 años.
Su pasión por el conocimiento la llevó al Vassar College en Poughkeepsie, Nueva York, donde destacó en una amplia gama de disciplinas, desde química hasta griego. Sin embargo, fue su interés en la filosofía y la ciencia lo que la llevó al recién establecido laboratorio de psicología en la Universidad de Columbia, después de su graduación en 1891. A pesar de las limitaciones impuestas a las mujeres en la academia en ese momento, Washburn asistió a clases en Columbia como ‘oyente’, demostrando su determinación por perseguir sus intereses académicos.
Su búsqueda de conocimiento la llevó finalmente a la Universidad de Cornell, donde se convirtió en la primera mujer en Estados Unidos en obtener un doctorado en Psicología, en 1894. Su carrera docente comenzó en el Wells College, donde enseñó filosofía y psicología antes de regresar a Cornell como directora del Colegio Sage y como profesora de cursos especiales. Posteriormente, se trasladó a la Universidad de Cincinnati antes de finalmente establecerse en el Vassar College en 1903, donde permaneció hasta el final de su vida.
Fuera de su carrera académica, Washburn era conocida por su personalidad enérgica y su agudo sentido del humor, así como por su pasión por el arte y la música. Su amor por los animales, la llevó a explorar la psicología animal en su investigación. Falleció el 29 de octubre de 1937, dejando un legado perdurable en el campo de la psicología (MacFarren, 2023).
Allanando el camino de la mujer en psicología
Margaret Floy Washburn fue incluida en 1929 como una de los 26 miembros fundadores de la Sociedad de Psicólogos Experimentales, gracias a su estatus como una de las figuras más prominentes de la psicología estadounidense. Durante su trayectoria como docente e investigadora, luchó contra las barreras de género de su época. En este sentido, colaboró para permitir que otras mujeres persiguieran una carrera científica, invitando a muchas de sus estudiantes de pregrado a su laboratorio, e incluyéndolas como coautoras en muchas de sus publicaciones (Arellano et al., 2023).
Uno de los logros más reconocidos a Washburn fue ser la primera mujer en obtener un doctorado en psicología en Estados Unidos (de la Universidad de Cornell). Además, sirvió en diferentes momentos como presidenta de la Asociación Americana de Psicología, como presidenta de la rama de Nueva York de esa asociación y como vicepresidenta de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia y presidenta de su sección psicológica. Dos veces fue miembro de la División de Antropología y Psicología del Consejo Nacional de Investigación. Durante su tiempo en la APA, desempeñó un papel destacado en la inauguración de la revista Psychological Abstracts. Además, tuvo responsabilidades editoriales en varias revistas, especialmente en el American Journal of Psychology, donde sirvió durante treinta y seis años (Woodworth, 1948).
Estos logros allanaron el camino para que otras mujeres se matricularan en universidades y completaran programas de grado.
A lo largo de su carrera, Washburn tuvo que enfrentar y superar múltiples obstáculos generados por una cultura académica machista. Por ejemplo, existía una política en su tiempo que impedía que las mujeres casadas ejercieran como profesoras en entornos coeducativos, por lo que nunca se casó (Arellano et al., 2023).
Los trabajos en Vassar College
Durante su tiempo en Vassar College, Margaret Floy Washburn lideró una iniciativa educativa innovadora al colaborar estrechamente con sus estudiantes en investigaciones compactas y bien definidas.
Uno de los principales enfoques de Washburn y sus estudiantes fue el estudio de la percepción espacial a través de diferentes sentidos. Investigaron la percepción táctil en la piel, así como la percepción visual en relación con la profundidad y la rivalidad binocular. También exploraron la memoria para movimientos físicos y experiencias emocionales, revelando patrones intrigantes en la recuperación de recuerdos emocionales.
Otro campo de estudio importante fue la estética experimental, donde emplearon métodos innovadores de calificación para evaluar el efecto estético de imágenes, música, colores y sonidos del habla. Estas investigaciones arrojaron luz sobre las preferencias humanas en términos de colores, sonidos y combinaciones estéticas, así como sobre los efectos de la fatiga, la sugestión y el control voluntario de los gustos y disgustos.
Además, Washburn y sus estudiantes se dedicaron a la detección y medición de diferencias individuales. Desarrollaron pruebas para predecir el rendimiento académico y la aptitud para ciertas materias, así como para evaluar rasgos emocionales y temperamentales. Aunque enfrentaron desafíos en la estandarización de estas pruebas, su trabajo sentó las bases para investigaciones futuras en el campo de la psicología (Woodworth, 1948).
Destacando su compromiso con la investigación de pregrado, aproximadamente un tercio de las más de 200 publicaciones de Washburn fueron coautorías con estudiantes de Vassar College. Esta colaboración no solo enriqueció la experiencia educativa de los estudiantes, sino que también demostró la capacidad de las mujeres para realizar investigaciones académicas de alto nivel en un momento en que enfrentaban numerosos obstáculos en el ámbito universitario (Washburn, 2010).
Margaret Floy Washburn y la psicología comparada
El interés de Margaret Floy Washburn en la psicología experimental se arraigaba en un amor intenso por los animales. Deseaba aprender tanto como fuera posible sobre su experiencia consciente y no simplemente sobre su comportamiento externo. Aunque admitía que no era posible una demostración lógica de la experiencia consciente en los animales, aún creía que valía la pena considerar la naturaleza y limitaciones de dicha experiencia, siempre que estuviera presente (Woodworth, 1948).
En su influyente libro ‘The Animal Mind’, publicado en 1908 y posteriormente revisado en ediciones posteriores, Washburn abordó una amplia gama de temas relacionados con la conciencia en los animales, incluyendo los sentidos, la percepción del espacio, la memoria, la resolución de problemas, entre otros. Esta obra abarcaba una amplia variedad de especies animales, incluyendo hormigas, abejas, gatos, perros, ranas, peces, insectos, mamíferos, reptiles, aves y muchos más. Su enfoque en una amplia gama de especies, incluidas algunas menos estudiadas en la psicología comparada de la época, la distinguía de otros libros de texto contemporáneos y la convertía en una obra fundamental en el campo (Woodworth, 1948; Washburn 2010).
El trabajo de Washburn en psicología comparada no solo amplió nuestro entendimiento de la conciencia animal, sino que también sentó las bases para futuras investigaciones en el campo. Su enfoque meticuloso y su compromiso con la exploración de la mente animal dejaron un legado duradero en la psicología experimental y comparada.
Postura dualista en la investigación
Margaret Floy Washburn no estaba de acuerdo con la perspectiva conductista, muy popular en su tiempo, que argumentaba que las teorías deberían permanecer en el nivel del comportamiento, y que toda la psicología debería tratar solo sobre la conducta sin hacer referencia a la experiencia consciente.
Ella consideraba, en cambio, que desechar el conocimiento obtenido por métodos introspectivos en el estudio de los procesos sensoriales humanos era un procedimiento derrochador y esencialmente estúpido, y que privaría a la psicología animal de gran parte de su interés y fecundidad. Para Washburn, la referencia a nuestra propia experiencia era fundamental para interpretar el comportamiento animal de manera significativa y para formular hipótesis fructíferas que pudieran ser sometidas a la necesaria prueba de experimentación conductual.
En este sentido, Washburn defendía una postura dualista de procesos físicos y mentales que consideraba inevitable, a pesar de las preferencias por un monismo más fuerte. Ella argumentaba, por ejemplo, que el calor como estímulo físico es un modo de movimiento, pero la sensación de calidez es algo completamente diferente del movimiento. En su opinión, los conductistas, en su fervor por un monismo físico, estaban proponiendo negar la existencia de las sensaciones, o al menos considerarlas de ningún interés científico posible. Por el contrario, Washburn consideraba las sensaciones y otras experiencias conscientes como algo real e importante para la ciencia.
A través de su postura dualista, Washburn defendía la idea de que la experiencia consciente no solo era real, sino que también era fundamental para comprender plenamente la naturaleza del comportamiento humano y animal. Su firme creencia en la importancia de la conciencia en la psicología impulsó su trabajo y su defensa en un momento en que el conductismo estaba ganando terreno en la disciplina (Woodworth, 1948).
La teoría motora de Margaret Floy Washburn
Margaret Floy Washburn propuso una teoría motora de la conciencia. En términos muy simples, esta teoría afirmaba que la conciencia y la actividad motora están conectadas, y debido a eso, el pensamiento y el movimiento están conectados. Esta fue una de las primeras hipótesis respaldadas sobre la conexión entre la mente y el cuerpo, específicamente el movimiento corporal (MacFarren, 2023).
Según Washburn, cuando estamos frente a un objeto, tenemos una impresión sensorial de él; percibimos su aspecto, su sonido o su tacto. En ausencia del objeto, podemos revivir esta impresión sensorial para recordar cómo se ve, suena o se siente. Sin embargo, Washburn argumentaba que, como seres motores, hay algo más en una percepción que una simple impresión sensorial; hay un elemento motor, una disposición para aproximarse y manipular el objeto, o quizás para evitarlo.
Para Washburn, la anticipación motora podría dar lugar a la anticipación sensorial, y las ideas surgirían cuando la actividad motora se bloqueara parcialmente. Según esta teoría, el aprendizaje es principalmente un asunto motor y consiste en la asociación de movimientos en series regulares y combinaciones simultáneas. Las ideas, al ser en parte asuntos motores, se asociarían de la misma manera. Así, aunque la conciencia no sería una forma de movimiento, tendría como base indispensable ciertos procesos motores subyacentes, y la única forma en que podríamos explicar los procesos conscientes sería estudiando las leyes que rigen estos fenómenos motores subyacentes (Woodworth, 1948).
Cabe señalar que, a pesar de su persistente labor en esta teoría, Washburn era, en el fondo, una experimentalista. Es decir, prefería los resultados del trabajo experimental, ya que le proporcionaban una satisfacción más duradera que el desarrollo de teorías.
Principales obras de Margaret Floy Washburn
La dedicación de Washburn a la investigación y su influencia en el desarrollo de la psicología comparada y experimental la convierten en una figura destacada en la historia de la disciplina. A continuación, se mencionan algunas de sus obras más destacadas:
- The Animal Mind (1908): Esta obra representa un hito en la psicología comparada y sirvió como un texto fundamental en el campo de la psicología animal. Fue actualizado en tres ediciones posteriores (1917, 1926 y 1936), con la adición de nuevas investigaciones y capítulos sobre diversos temas relacionados con la mente animal.
- The Loss of Associative Power in Words after Long Fixation (1907): Este trabajo, escrito en colaboración con Severance, es una de las obras más citadas de Washburn. Explora la pérdida de poder asociativo en las palabras después de un largo período de fijación, destacando su experiencia en el estudio del lenguaje y la cognición.
- Movement and Mental Imagery (1916): En este libro, Washburn presenta su teoría motora de la conciencia, explorando la conexión entre la actividad motora y el pensamiento. Proporciona una perspectiva única sobre la relación entre el movimiento corporal y los procesos mentales.
Valor del trabajo de Margaret Floy Washburn para la psicología
El legado de Margaret Floy Washburn en el campo de la psicología trasciende el ámbito académico.
En primer lugar, Washburn fue una figura clave en el desarrollo de la psicología comparada y experimental. Su obra seminal, ‘The Animal Mind’, no solo proporcionó un marco teórico sólido para comprender la mente animal, sino que también sentó las bases para futuras investigaciones en este campo. Al explorar la conexión entre la mente humana y la animal, amplió nuestra comprensión de la cognición y el comportamiento en todas las especies, desafiando concepciones previas y estimulando nuevas áreas de estudio.
Además, Washburn fue una defensora ferviente de la inclusión de las mujeres en la ciencia. Como la primera mujer en obtener un doctorado en psicología en Estados Unidos, abrió el camino para generaciones futuras de mujeres científicas. Su compromiso con la mentoría y el apoyo a las mujeres en la investigación científica ha dejado un legado duradero en la comunidad académica y ha contribuido a romper barreras de género en la ciencia.
Aunado a esto, la teoría motora de la conciencia de Washburn desafió las concepciones tradicionales sobre la naturaleza de la experiencia consciente, destacando la importancia de la actividad motora en nuestros procesos mentales. Esta perspectiva ha influido en campos tan diversos como la psicología, la neurociencia y la educación física, y ha promovido una comprensión más holística de la experiencia humana.
Conclusión
En conclusión, el legado de Margaret Floy Washburn en el campo de la psicología y la ciencia en general es innegablemente significativo. Como una de las primeras mujeres en destacarse en un campo dominado por hombres, Washburn desafió las expectativas de su época y abrió nuevas puertas para las mujeres en la ciencia. Su trabajo pionero en psicología comparada y experimental sentó las bases para nuestra comprensión moderna de la mente animal y humana, mientras que su teoría motora de la conciencia desafió concepciones arraigadas sobre la naturaleza de la experiencia consciente. Además, su compromiso con el desarrollo de la mujer en la ciencia ha dejado un legado duradero en la comunidad académica.
A través de sus numerosos logros, publicaciones y contribuciones a la sociedad, Washburn demostró no solo su excelencia como científica, sino también su profundo compromiso con la igualdad de género y la promoción del conocimiento científico. Su vida y trabajo continúan inspirando a generaciones futuras de científicos y científicas, recordándonos la importancia de la perseverancia, la pasión y el compromiso en la búsqueda del conocimiento y la verdad. En un mundo en constante cambio, el legado de Margaret Floy Washburn sigue siendo una fuente de inspiración y un recordatorio de los extraordinarios logros que son posibles cuando se desafían las barreras y se persiguen los sueños con determinación y valentía.
Referencias:
- Arellano, O., Marsico, G., Ossa, J., Salas, G. (2023). Contexts and Scientific Production of Six Eminent Women Psychologists in the 20th Century. Integrative Psychological and Behavioral Science. springer.com
- McFarren, N. (2023). Open History of Psychology: The Lives and Contributions of Marginalized Psychology Pioneers: Margaret Floy Washburn. Pressbooks. pressbooks.pub
- Washburn, D. (2010). The Animal Mind at 100. The Psychological Record, 369-376. springer.com
- Woodworth, R. (1948). Biographical Memoir of Margaret Floy Washburn. National Academy of Sciences. nationalacademyofsciences.org

