Terapia de aceptación y compromiso frente al conflicto de pareja

El uso de la terapia de aceptación y compromiso en la pareja responde a la necesidad de intervenciones multidimensionales, que eviten reduccionismos centrados solo en la cognición o en la modificación directa del comportamiento.

La terapia de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una aproximación relevante dentro de las terapias conductuales de tercera generación, caracterizada por su énfasis en la flexibilidad psicológica, la aceptación de la experiencia interna y el compromiso con acciones orientadas a valores. En el ámbito clínico contemporáneo, su aplicación se ha extendido más allá del tratamiento individual, incorporándose progresivamente al trabajo con pareja, particularmente en contextos donde el conflicto interpersonal genera malestar significativo. La relación entre terapia, aceptación, compromiso y pareja resulta especialmente pertinente, dado que las dinámicas relacionales suelen implicar procesos emocionales complejos, patrones de evitación y dificultades en la comunicación que afectan la calidad del vínculo.

Contenidos relacionados:

Diversas investigaciones han mostrado que los problemas en la pareja no solo se vinculan con eventos externos o diferencias objetivas, sino con la manera en que los miembros responden a sus propias experiencias internas y a las del otro (Cueva, Oñate, 2025). En este sentido, la terapia de aceptación y compromiso propone un cambio de enfoque: en lugar de eliminar el conflicto, busca modificar la relación que las personas establecen con sus pensamientos, emociones y conductas dentro de la relación de pareja. Este cambio implica una transición, desde estrategias de control, hacia procesos de aceptación y compromiso con acciones coherentes con valores compartidos o individuales.

¿En qué consiste la terapia de aceptación y compromiso?

La terapia de aceptación y compromiso es un modelo psicoterapéutico desarrollado dentro del marco de la ciencia conductual contextual, cuyo objetivo central es promover la flexibilidad psicológica. Este concepto se refiere a la capacidad de una persona para contactar con el momento presente, aceptar sus experiencias internas sin intentar evitarlas o controlarlas de manera rígida, y actuar en coherencia con sus valores (Luciano, Valdivia, 2006). A diferencia de otras formas de terapia más tradicionales, la ACT no busca eliminar síntomas directamente, sino transformar la relación del individuo con dichos síntomas mediante procesos de aceptación y compromiso.

El modelo se estructura en torno a seis procesos centrales interrelacionados: aceptación, defusión cognitiva, contacto con el presente, yo como contexto, clarificación de valores y acción comprometida. La aceptación implica permitir la presencia de pensamientos y emociones sin luchar contra ellos, mientras que la defusión cognitiva busca reducir el impacto literal de los pensamientos, promoviendo una relación más flexible con el lenguaje. Estos procesos se integran en una intervención que enfatiza el compromiso con acciones significativas, incluso en presencia de malestar psicológico.

Desde una perspectiva funcional, la terapia de aceptación y compromiso se basa en la teoría del marco relacional, la cual explica cómo el lenguaje humano puede contribuir tanto al sufrimiento como a su transformación (Luciano, Valdivia, 2006). En este sentido, muchos problemas psicológicos surgen cuando las personas intentan evitar o controlar experiencias internas inevitables, lo que conduce a patrones rígidos de comportamiento. La ACT propone que la aceptación de estas experiencias, en lugar de su supresión, facilita una mayor libertad conductual.

El conflicto de pareja desde la terapia de aceptación y compromiso

Desde la perspectiva de la terapia de aceptación y compromiso, el conflicto de pareja no se define únicamente como la presencia de desacuerdos o discusiones, sino como un patrón de interacción caracterizado por la inflexibilidad psicológica de uno o ambos miembros. Este enfoque pone énfasis en cómo las respuestas a los eventos internos, como pensamientos, emociones y recuerdos, influyen en la dinámica relacional, más que en los contenidos específicos del conflicto (Beltrán, 2022).

En este sentido, el conflicto en la pareja suele estar mediado por procesos de evitación experiencial, fusión cognitiva y conductas reactivas que buscan reducir el malestar inmediato, pero que a largo plazo deterioran la relación. Por ejemplo, una persona puede evitar expresar emociones vulnerables por miedo al rechazo, o responder de manera defensiva ante críticas percibidas, lo que intensifica el conflicto. La terapia de aceptación y compromiso conceptualiza estos patrones como intentos fallidos de regulación emocional que limitan la flexibilidad conductual.

Además, el conflicto de pareja se entiende como un fenómeno contextual, es decir, influido por la historia de aprendizaje, las contingencias actuales y los valores de cada individuo. Desde esta perspectiva, no existe un conflicto ‘correcto’ o ‘incorrecto’, sino formas más o menos funcionales de responder a las diferencias. La terapia busca ampliar el repertorio conductual de la pareja, promoviendo respuestas más alineadas con valores y menos gobernadas por la evitación.

Asimismo, el conflicto puede verse exacerbado cuando los miembros de la pareja interpretan los comportamientos del otro de manera rígida o literal, lo que refuerza patrones de interacción disfuncionales. La ACT interviene en estos procesos mediante el desarrollo de habilidades de aceptación y compromiso, facilitando una mayor apertura emocional y una comunicación más flexible.

Técnicas de aceptación y compromiso aplicables en la terapia de pareja

La aplicación de la terapia de aceptación y compromiso en el contexto de pareja implica la adaptación de sus técnicas a dinámicas interpersonales, manteniendo el énfasis en la aceptación, el compromiso y la flexibilidad psicológica. Estas técnicas no se limitan a la modificación de conductas observables, sino que buscan transformar la relación de cada miembro con sus experiencias internas y con la interacción en la pareja (Peterson et al., 2009).

Una de las estrategias más relevantes es el uso de ejercicios de aceptación emocional, que permiten a los miembros de la pareja reconocer y validar sus propias emociones y las del otro sin intentar suprimirlas o cambiarlas de inmediato. Esta práctica facilita una mayor conexión emocional y reduce la reactividad durante el conflicto. Asimismo, la defusión cognitiva se emplea para ayudar a las personas a tomar distancia de pensamientos rígidos o juicios automáticos sobre su pareja, promoviendo interpretaciones más flexibles.

Otra técnica central es la práctica de mindfulness, que fomenta el contacto con el momento presente y la conciencia de los procesos internos durante la interacción. Esto permite que los miembros de la pareja respondan de manera más deliberada, en lugar de reaccionar impulsivamente. Además, se utilizan metáforas y ejercicios experienciales para ilustrar cómo la lucha contra las emociones puede intensificar el conflicto, mientras que la aceptación facilita nuevas posibilidades de acción.

En conjunto, estas técnicas permiten que la terapia de aceptación y compromiso aborde el conflicto de pareja desde una perspectiva integral, promoviendo cambios tanto a nivel individual como relacional (Lev, McKay, 2018).

Clarificación de valores en la ACT para parejas

Dentro de la terapia de aceptación y compromiso, la clarificación de valores constituye un proceso esencial, especialmente en el trabajo con pareja. Los valores se entienden como direcciones vitales elegidas libremente, que orientan el comportamiento hacia lo que es significativo para cada individuo. En el contexto de la pareja, estos valores adquieren una dimensión relacional, ya que influyen en la manera en que los miembros se vinculan, toman decisiones y enfrentan el conflicto (Lev, McKay, 2018).

La terapia enfatiza que muchos conflictos surgen no necesariamente por diferencias irreconciliables, sino por la desconexión entre las acciones de los miembros y sus valores fundamentales. Por ejemplo, una persona puede valorar la cercanía emocional, pero actuar de manera distante debido al miedo o la evitación. Este tipo de discrepancias genera malestar tanto individual como relacional.

El proceso de clarificación de valores en la pareja implica identificar tanto valores individuales como compartidos, y explorar cómo estos pueden guiar la conducta en situaciones conflictivas. Este enfoque permite que la pareja desplace su atención del problema inmediato hacia objetivos más amplios y significativos, promoviendo una mayor cooperación y comprensión mutua.

Además, la clarificación de valores facilita el compromiso con acciones concretas que fortalecen la relación. En lugar de centrarse en ‘ganar’ una discusión, los miembros de la pareja pueden orientarse hacia comportamientos que reflejen sus valores, como la empatía, el respeto o la honestidad. Esto contribuye a una dinámica más constructiva y menos reactiva.

En este sentido, la aceptación y el compromiso se integran de manera directa: la aceptación permite tolerar el malestar asociado al conflicto, mientras que el compromiso impulsa acciones alineadas con valores. Así, la terapia no solo aborda los problemas de la pareja, sino que promueve el desarrollo de una relación más coherente y significativa.

Evitación experiencial y conflicto de pareja

La evitación experiencial es un concepto central en la terapia de aceptación y compromiso y se refiere a la tendencia a evitar, suprimir o controlar experiencias internas desagradables, como emociones, pensamientos o sensaciones corporales. En el contexto de la pareja, este proceso desempeña un papel crucial en la aparición y mantenimiento del conflicto (Ruiz, 2024).

Cuando los miembros de la pareja intentan evitar emociones como la tristeza, la ira o la vulnerabilidad, suelen recurrir a estrategias que, aunque reducen el malestar a corto plazo, generan consecuencias negativas a largo plazo. Por ejemplo, evitar una conversación difícil puede prevenir una discusión inmediata, pero también impide la resolución del problema, perpetuando el conflicto.

La terapia de aceptación y compromiso conceptualiza la evitación experiencial como una forma de inflexibilidad psicológica que limita la capacidad de responder de manera adaptativa a las situaciones. En la pareja, esto puede manifestarse en patrones de evitación, agresión o retirada emocional, que dificultan la comunicación y la conexión.

Además, la evitación experiencial suele estar asociada con la fusión cognitiva, es decir, la tendencia a tomar los pensamientos como verdades absolutas. Esto puede intensificar el conflicto, ya que los miembros de la pareja reaccionan a sus interpretaciones en lugar de a la realidad compartida.

La intervención terapéutica se centra en promover la aceptación de estas experiencias internas, permitiendo que los individuos se relacionen con ellas de manera más flexible. A través de ejercicios experienciales y prácticas de mindfulness, la terapia ayuda a reducir la evitación y a fomentar respuestas más coherentes con los valores de la pareja.

En consecuencia, abordar la evitación experiencial es fundamental para transformar el conflicto de pareja, ya que permite desarrollar una mayor apertura emocional y una interacción más auténtica.

Efectividad de la terapia de aceptación y compromiso en el conflicto de pareja

La evidencia empírica sobre la efectividad de la terapia de aceptación y compromiso en el conflicto de pareja ha mostrado resultados prometedores en diversos estudios. Investigaciones comparativas indican que la ACT puede ser tan efectiva como otras intervenciones, e incluso superior en ciertos aspectos relacionados con la regulación emocional y la satisfacción marital (Ghahari et al., 2020; Veshki et al., 2017).

Por ejemplo, algunos estudios han encontrado que la terapia de aceptación y compromiso contribuye a mejorar la intimidad, la comunicación y la resolución de conflictos en la pareja, al fomentar una mayor flexibilidad psicológica (Cueva, Oñate, 2025). Asimismo, intervenciones grupales basadas en ACT han demostrado ser efectivas para aumentar el ajuste marital y reducir el malestar relacional (Ziapour et al., 2017).

El enfoque de aceptación y compromiso permite abordar el conflicto desde una perspectiva diferente a las terapias tradicionales, centradas en la modificación directa de conductas o pensamientos. En lugar de eliminar el conflicto, la ACT promueve una relación más saludable con el mismo, facilitando la aceptación de las diferencias y el compromiso con acciones constructivas.

Además, ciertos estudios de caso han mostrado que la aplicación de ACT en pareja puede generar cambios significativos en la dinámica relacional, incluso en situaciones de alta conflictividad (Peterson et al., 2009). Estos cambios incluyen una mayor empatía, una reducción de la reactividad emocional y un aumento en la coherencia entre valores y acciones.

Limitaciones de la terapia de aceptación y compromiso en el conflicto de pareja

A pesar de sus beneficios, la terapia de aceptación y compromiso presenta diversas limitaciones en su aplicación al conflicto de pareja. Una de las principales dificultades radica en la complejidad de los procesos involucrados, ya que la intervención requiere que ambos miembros desarrollen habilidades de aceptación y compromiso, lo cual no siempre es posible en contextos de alta conflictividad (Beltrán, 2022).

Asimismo, la evidencia empírica, aunque creciente, aún es limitada en comparación con otras terapias de pareja más consolidadas. Muchos estudios presentan tamaños de muestra reducidos o diseños metodológicos que dificultan la generalización de los resultados (Cueva, Oñate, 2025). Esto sugiere la necesidad de investigaciones adicionales que evalúen la efectividad de la ACT en diferentes contextos y poblaciones.

Otra limitación importante es que la terapia de aceptación y compromiso puede resultar difícil de comprender para algunos pacientes, especialmente aquellos que esperan intervenciones más directivas o centradas en la resolución inmediata de problemas. El énfasis en la aceptación puede ser percibido como una falta de acción, lo que puede generar resistencia.

Además, en situaciones donde existen problemas graves, como violencia en la pareja, la ACT puede no ser suficiente como intervención principal, requiriendo enfoques complementarios más estructurados. En estos casos, la terapia debe adaptarse cuidadosamente para garantizar la seguridad y el bienestar de los participantes.

Finalmente, la implementación de la ACT en pareja requiere terapeutas altamente capacitados en este enfoque, lo que puede limitar su accesibilidad. A pesar de estas limitaciones, la terapia de aceptación y compromiso sigue siendo una herramienta valiosa, especialmente cuando se integra de manera adecuada en el tratamiento del conflicto de pareja.

Referencias:

  • Beltran, I. (2022). Adaptación de una intervención basada en la Terapia de Aceptación y Compromiso dirigida a parejas con indicadores de insatisfacción. Universidad Nacional de Colombia. bffrepositorio.unal.edu.co
  • Cueva, A., Oñate, J. (2025). Terapia de aceptación y compromiso en la satisfacción, intimidad y resolución de conflictos en parejas: artículo de revisión sistemática bajo el protocolo PRISMA. Revista Científica De Salud Y Desarrollo Humano6(3), 817–835. revistavitalia.org
  • Ghahari, S., Jamil, L., Farrokhi, R., Davoodi, R. (2020). Comparing the effects of emotion-focused couple therapy and acceptance and commitment therapy on marital conflict and emotion regulation. Journal of Practice in Clinical Psychology9(2), 121-132. cloudfront.net  
  • Lev, A., McKay, M. (2018). Terapia de aceptación y compromiso para parejas. Editorial Desclée De Brouwer.
  • Luciano, M., Valdivia, M. (2006). La terapia de aceptación y compromiso (ACT). Fundamentos, características y evidencia. Papeles del psicólogo27(2), 79-91. redalyc.org
  • Peterson, B., Eifert, G., Feingold, T., Davidson, S. (2009). Using acceptance and commitment therapy to treat distressed couples: A case study with two couples. Cognitive and behavioral Practice16(4), 430-442. academia.edu
  • Ruiz, K. (2024). Efecto de la Terapia de Aceptación y Compromiso Regulación para la Ira (ACT-RI) aplicado al patrón conductual de inflexibilidad psicológica centrado en celos. Konrad Lorenz Fundación Universitaria. repositorio.konradlorenz.edu.co
  • Veshki, S., Shafiabady, A., Farzad, V., Fatehizade, M. (2017). A comparison of the effectiveness of cognitive–behavioral couple therapy and acceptance and commitment couple therapy in the couple’s conflict in the city of Isfahan. Jundishapur Journal of Health Sciences9(3). dr-a-shafiabadi.ir  
  • Ziapour, A., Mahmoodi, F., Dehghan, F., Hoseini Mehdi Abadi, S., Azami, E., Rezaei, M. (2017). Effectiveness of group counseling with acceptance and commitment therapy approach on couples’ marital adjustment. World Family Medicine15(8), 230-5. researchgate.net  

Créditos de imagen de portada: Foto de Ivan S

Fran González
Fran González
Director y fundador de Mente y Ciencia. Psicólogo Online en Ítaca Psicología. Graduado en Psicología. Máster en Psicología General Sanitaria. Profesor colaborador en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Responsable del Grupo de Trabajo de Psicología Basada en la Evidencia en el Colegio Oficial de Psicología (COP-AO).

Artículos diarios sobre psicología, neurociencias y salud para profesionales, estudiantes y mentes inquietas

CONTENIDO RELACIONADO

Fran González
Fran González
Director y fundador de Mente y Ciencia. Psicólogo Online en Ítaca Psicología. Graduado en Psicología. Máster en Psicología General Sanitaria. Profesor colaborador en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Responsable del Grupo de Trabajo de Psicología Basada en la Evidencia en el Colegio Oficial de Psicología (COP-AO).