El estudio de los prejuicios constituye uno de los temas más relevantes dentro de la psicología social y la ciencia conductual contemporánea. A lo largo de décadas, investigadores de diversas orientaciones teóricas han intentado explicar cómo surgen las actitudes negativas hacia determinados grupos sociales, cómo se mantienen en el tiempo y por qué resultan tan resistentes al cambio. En este contexto, la teoría de marcos relacionales (relational frame theory, RFT) ha ofrecido una perspectiva innovadora para comprender la génesis y el mantenimiento de los fenómenos discriminatorios, proponiendo que los prejuicios no dependen exclusivamente de experiencias directas con las personas objeto de discriminación, sino también de los procesos lingüísticos y simbólicos que caracterizan la cognición humana (Gómez et al., 2007; García, 2025).
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Desde esta perspectiva, los seres humanos aprenden a establecer marcos relacionales entre palabras, conceptos, categorías sociales y acontecimientos. Estas relaciones permiten derivar significados complejos sin necesidad de experiencia directa. Como consecuencia, atributos negativos asociados culturalmente a determinados grupos pueden transferirse rápidamente a personas o categorías sociales completas, favoreciendo la aparición de prejuicios, estigmas y conductas discriminatorias (Navarro, Trigueros, 2021; Chulián et al., 2024).
La importancia de esta aproximación radica en que proporciona una explicación funcional del fenómeno, centrada en los procesos de aprendizaje verbal que contribuyen a la construcción social de la diferencia y la exclusión. Diversas investigaciones han utilizado los postulados de la teoría, los marcos y las relaciones simbólicas para analizar fenómenos como el racismo, el edadismo, la discriminación sexual y el estigma asociado a los trastornos mentales (Barrera et al., 2021; García, 2025; Chulián et al., 2024).
Teoría de marcos relacionales
La teoría de marcos relacionales fue desarrollada por Steven C. Hayes como una propuesta analítico-conductual destinada a explicar el lenguaje y la cognición humana. Su objetivo principal consiste en describir cómo las personas aprenden a relacionar estímulos de manera arbitraria y cómo esas relaciones influyen sobre su comportamiento, incluso cuando no existe una experiencia directa previa con los estímulos involucrados.
Según esta teoría, la habilidad fundamental que distingue el lenguaje humano es la capacidad de responder relacionalmente de manera arbitraria. Esto significa que las personas pueden establecer relaciones entre eventos, objetos o conceptos basándose en convenciones sociales y lingüísticas, más que en propiedades físicas observables. Por ejemplo, una persona puede aprender que un símbolo representa a un país, que una palabra corresponde a una emoción o que una categoría social se encuentra relacionada con determinados atributos culturales. Estas relaciones constituyen los llamados marcos relacionales, que funcionan como patrones aprendidos de vinculación entre estímulos.
Entre los marcos más estudiados se encuentran los de coordinación (‘es igual a’), oposición (‘es diferente de’), comparación (‘es mejor que’ o ‘es peor que’), jerarquía (‘pertenece a’), temporalidad y causalidad. Una característica central de estos procesos es que generan relaciones derivadas. Es decir, una vez aprendidas determinadas conexiones, las personas pueden inferir nuevas relaciones sin entrenamiento adicional. Asimismo, las funciones psicológicas de un estímulo pueden transformarse a través de las relaciones que mantiene con otros estímulos. Este fenómeno se conoce como transformación de funciones y constituye uno de los pilares explicativos de la RFT (Gómez et al., 2007).
La teoría sostiene además que el comportamiento humano se encuentra profundamente influido por redes relacionales complejas construidas a lo largo de la historia de aprendizaje. Dichas redes permiten anticipar acontecimientos, formular juicios, resolver problemas y construir identidades personales y sociales.
El origen de los prejuicios desde la teoría de marcos relacionales
Desde la perspectiva de la teoría de los marcos relacionales, los prejuicios no se entienden simplemente como opiniones erróneas o actitudes individuales negativas, sino como productos del aprendizaje relacional y de las prácticas lingüísticas presentes en una cultura determinada. Los seres humanos aprenden constantemente relaciones entre categorías sociales y determinados atributos valorativos. Con el tiempo, estas asociaciones se incorporan a redes relacionales complejas que influyen sobre la conducta y las evaluaciones sociales (García, 2025; Navarro, Trigueros, 2021).
La formación de prejuicios puede ocurrir incluso en ausencia de contacto directo con los grupos estigmatizados. Cuando una persona escucha repetidamente mensajes que vinculan una categoría social con características negativas, se establecen relaciones simbólicas que posteriormente pueden extenderse a otros estímulos relacionados. De acuerdo con la RFT, los individuos no necesitan experimentar personalmente un acontecimiento para adquirir determinadas actitudes; basta con que participen en contextos verbales donde ciertas relaciones sean enseñadas o reforzadas (García, 2025).
Las investigaciones experimentales apoyan esta explicación. En este sentido, se ha demostrado que las funciones estigmatizantes podían transferirse a estímulos inicialmente neutros mediante procedimientos de entrenamiento relacional. Este hallazgo sugiere que los procesos descritos por la teoría pueden explicar la rápida propagación de estereotipos y formas de discriminación dentro de grupos humanos (Navarro, Trigueros, 2021).
Asimismo, fenómenos como el racismo, el edadismo y el estigma hacia la enfermedad mental pueden entenderse mediante procesos semejantes. Las categorías sociales son vinculadas verbalmente a atributos positivos o negativos, y estas asociaciones producen transformaciones de funciones que afectan emociones, juicios y comportamientos. Los marcos relacionales permiten así explicar cómo los prejuicios pueden desarrollarse tempranamente, transmitirse culturalmente entre generaciones y persistir incluso cuando contradicen la experiencia directa de las personas (Barrera et al., 2021; Chulián et al., 2024).
Técnicas de evaluación de prejuicios desde la teoría de los marcos relacionales
El análisis de los prejuicios desde la teoría de los marcos relacionales ha impulsado el desarrollo y la utilización de diversos procedimientos de evaluación dirigidos a identificar tanto actitudes explícitas como procesos relacionales implícitos. La principal premisa de esta aproximación es que muchas formas de prejuicio operan a través de redes relacionales automáticas que pueden no ser plenamente accesibles mediante cuestionarios tradicionales de autoinforme (Navarro, Cangas, 2012).
Entre las herramientas más relevantes para el análisis de los prejuicios desde la teoría de los marcos relacionales destaca el procedimiento de evaluación relacional implícita o IRAP. Este instrumento fue diseñado específicamente a partir de los principios de la RFT y permite evaluar la fortaleza de determinadas relaciones verbales mediante tiempos de respuesta. Los participantes deben responder rápidamente a combinaciones de estímulos y afirmaciones relacionales, mientras el sistema registra diferencias en la velocidad y consistencia de las respuestas. La lógica subyacente es que las relaciones más congruentes con la historia de aprendizaje del individuo suelen producir respuestas más rápidas y menos costosas desde el punto de vista conductual (Navarro, Cangas, 2012).
Otra herramienta frecuentemente utilizada es el test de asociación implícita (IAT). Aunque no fue desarrollado originalmente dentro de la RFT, diversas investigaciones inspiradas en los marcos relacionales han empleado este procedimiento para examinar la formación y transformación de funciones asociadas al estigma y al prejuicio (Navarro, Trigueros, 2021).
Además de estas medidas, la investigación contextual suele combinar procedimientos experimentales de emparejamiento a la muestra, tareas de derivación relacional y cuestionarios de actitudes explícitas. La convergencia de diferentes métodos permite examinar tanto los componentes declarativos como los procesos implícitos involucrados en la construcción de los prejuicios.
Importancia de estudiar el origen y desarrollo de los prejuicios
Los prejuicios influyen en la toma de decisiones, afectan las relaciones interpersonales y contribuyen a la reproducción de desigualdades sociales que pueden manifestarse en ámbitos educativos, laborales, sanitarios y políticos (Barrera et al., 2021; Corduneanu, 2019).
Desde una perspectiva analítico-conductual, investigar los procesos responsables de la formación de prejuicios permite identificar variables modificables susceptibles de intervención. Si las actitudes discriminatorias se originan mediante procesos de aprendizaje relacional, entonces es posible diseñar estrategias orientadas a alterar las redes simbólicas que las sostienen. Esta posibilidad resulta especialmente relevante para el desarrollo de programas educativos y campañas de sensibilización basadas en evidencia científica (García, 2025; Chulián et al., 2024).
El estudio de los marcos relacionales también ayuda a comprender por qué determinadas formas de discriminación persisten incluso cuando existen normas sociales que promueven la igualdad. Las personas pueden expresar públicamente actitudes inclusivas mientras mantienen redes relacionales implícitas asociadas a valoraciones negativas (Navarro, Cangas, 2012).
Asimismo, el análisis del desarrollo de los prejuicios aporta información relevante para comprender procesos culturales más amplios. Las narrativas sociales, los discursos políticos, los medios de comunicación y las prácticas institucionales participan activamente en la construcción de categorías sociales y significados compartidos. La investigación sobre estos mecanismos contribuye a explicar cómo determinados grupos llegan a ser percibidos como inferiores, peligrosos o moralmente cuestionables dentro de contextos históricos específicos (Corduneanu, 2019).
Por otra parte, el conocimiento derivado de esta línea de investigación posee implicaciones prácticas para la promoción de la convivencia y la reducción de la discriminación. Al identificar las condiciones que favorecen la formación de estigmas y estereotipos, resulta posible desarrollar intervenciones preventivas dirigidas a poblaciones escolares, universitarias y comunitarias.
Limitaciones de la teoría de los marcos relacionales en el estudio de los prejuicios
A pesar de sus importantes aportaciones, la teoría de los marcos relacionales presenta diversas limitaciones cuando se aplica al estudio de los prejuicios. Una de las principales críticas se refiere a la complejidad conceptual y metodológica de algunos de sus postulados. Conceptos como la respuesta relacional arbitrariamente aplicable, la transformación de funciones y las redes relacionales derivadas requieren niveles elevados de abstracción teórica, lo que puede dificultar su operacionalización y difusión fuera de ámbitos especializados (Gómez et al., 2007).
Otra limitación se relaciona con la dificultad para explicar exhaustivamente la influencia de variables históricas, económicas y políticas sobre los fenómenos discriminatorios. Aunque la teoría describe con detalle los procesos de aprendizaje verbal implicados en la formación de prejuicios, algunos autores sostienen que resulta necesario integrar análisis más amplios que consideren estructuras sociales, relaciones de poder e instituciones culturales (Barrera et al., 2021; Corduneanu, 2019).
Asimismo, ciertos procedimientos utilizados para evaluar procesos implícitos, como el IRAP, presentan desafíos metodológicos importantes. La administración de estas pruebas requiere entrenamiento especializado, equipamiento informático adecuado y criterios rigurosos de análisis de datos. Además, algunos estudios han señalado dificultades relacionadas con la estabilidad de los resultados y la variabilidad individual observada entre participantes (Navarro, Cangas, 2012).
Finalmente, algunos críticos señalan que la RFT privilegia los procesos funcionales de aprendizaje sobre otros niveles de análisis, como los mecanismos neurobiológicos o los factores emocionales complejos. Si bien la teoría ofrece una explicación sólida acerca de cómo los significados se construyen y transforman mediante relaciones simbólicas, probablemente resulte más fructífera cuando se integra con enfoques complementarios capaces de abordar dimensiones adicionales del comportamiento humano.
Referencias:
- Barrera, O., Gajardo, D., Bautista, C., Jiménez, R. (2021). Racismo y prejuicio: Una revisión de la literatura en revistas latinoamericanas desde una perspectiva analítico-conductual. Revista Innovación Digital y Desarrollo Sostenible-IDS, 1(2), 83-93. scholar.archive.org
- Chulián, A., Páez, M., Valdivia, S. (2024). Una Mirada Contextual al Edadismo A Contextual Approach at Ageism. Análisis y Modificación de Conducta, 50(182), 69-88. zaguan.unizar.es
- Corduneanu, V. (2019). Las “jugadas semánticas” de la otredad: estudio de caso sobre discriminación a través de la construcción del prejuicio sutil. Estudios sobre las culturas contemporáneas, 25(49), 89-114. redalyc.org
- García, J. (2025). Prejuicio sexual hacia hombres homosexuales: Un análisis funcional desde la teoría de los marcos relacionales (RFT). Universidad de Antioquia. bibliotecadigital.udea.edu.co
- Gómez, S., López, F., Mesa, H. (2007). Teoría de los marcos relacionales: algunas implicaciones para la psicopatología y la psicoterapia. International Journal of Clinical and Health Psychology, 7(2), 491-507. psicopedia.org
- Navarro, N., Cangas, A. (2012). El IRAP como medida del estigma y prejuicio: una revisión descriptiva de la evidencia empírica disponible. Aportaciones para el estudio del estigma inherente a los trastornos del espectro esquizofrénico. In I Congreso Nacional de Sensibilización al Estigma Social en Salud Mental. cloudfront.net
- Navarro, N., Trigueros, R. (2021). Generación de estigma hacia la esquizofrenia en estudiantes universitarios desde la teoría del marco relacional: una réplica experimental. Psicología Conductual, 29(1), 73-93. researchgate.net
- Parra, I. (2018). Prejuicio entre españoles y magrebíes. Medida explícita e implícita. Universidad de Almería. repositorio.ual.es
Créditos de imagen de portada: Foto de Ron Lach

