Bluma Zeigarnik y el estudio psicológico de los trastornos mentales

El trabajo de Bluma Zeigarnik en patopsicología contribuyó a que la psicología clínica tuviera una base más sólida, rigurosa y socialmente relevante.

La psicóloga soviética Bluma Zeigarnik ha pasado a la historia por su extraordinaria contribución al campo de la memoria cognitiva y de la psicopatología experimental. Su trabajo es un ejemplo de resiliencia intelectual que consiguió abrir caminos en condiciones adversas, combinando fuentes europeas y soviéticas, partiendo de la convicción de que la psicología podía contribuir al conocimiento, a la clínica y al mejoramiento humano.

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En un mundo en el que la ciencia a menudo se ve obstaculizada por fuerzas externas, la historia de Bluma Zeigarnik remite a la necesidad de una ciencia independiente, rigurosa y al servicio del ser humano.

Primeros años y carrera académica

Ženya Bluma Gerštein nació el 9 de noviembre de 1901 (en la población de Prienai, en el entonces gobernadorato de Suwałki (actual Lituania), en una familia judía de comerciantes, como hija única de Wulf Gerstein y Ronya Feiga Gerstein.

Desde muy joven, Bluma mostró aptitudes para los estudios, aunque su formación inicial se vio interrumpida por una meningitis grave que la mantuvo fuera de los estudios formales durante varios años.

Finalmente, ingresó en 1916 al gimnasium para chicas en Minsk, completando sus estudios secundarios con distinción en 1918.

En 1922, Bluma Zeigarnik se trasladó a Berlín para continuar sus estudios en la Universidad de Berlín (Humboldt‑Universität zu Berlin) en el Departamento de Ciencias del Hombre, mientras su futuro esposo, Albert Zeigarnik, estudió en el Instituto Politécnico.

Durante su estancia en Berlín, Bluma Zeigarnik conoció al influyente psicólogo Kurt Lewin, quien dirigía un grupo de investigación sobre psicología de la Gestalt y teoría de campo.

En 1925 obtuvo su grado universitario, y en 1927 logró su doctorado con una tesis bajo la supervisión de Lewin, en la que investigó la memoria de tareas interrumpidas y completadas, fenómeno que luego sería conocido como el efecto Zeigarnik.

A partir de ese momento, Bluma Zeigarnik desarrolló su carrera académica colaborando con Lewin en diversos experimentos y publicando sus primeros trabajos científicos.

En 1931 Bluma Zeigarnik regresó a la Unión Soviética, donde se incorporó al Instituto de Actividad Nerviosa Superior (Instituto de Medicina Experimental) en Moscú.

Allí continuó su labor investigadora y docente, ajustándose al entorno científico soviético de la época. Su formación académica en Berlín y su pertenencia a la escuela de Lewin, así como su posterior colaboración con la escuela histórico-cultural rusa (escuela de Vygotski) le permitieron actuar como puente entre dos tradiciones psicológicas (Zeigarnik, 2007; Marco, 2018).

El efecto Zeigarnik

El efecto Zeigarnik fue formulado por Bluma Zeigarnik en 1927 como resultado de sus investigaciones bajo la supervisión de Kurt Lewin en Berlín.

El planteamiento original de Bluma Zeigarnik partía de una observación anecdótica que Lewin le compartió: en un restaurante los camareros recordaban con facilidad los pedidos de mesas que aún no habían pagado, pero olvidaban rápidamente los pedidos una vez que habían pagado la cuenta.

Intrigada por este fenómeno, Bluma Zeigarnik diseñó una serie de experimentos en los que asignaba a sujetos tareas como hacer cálculos, resolver rompecabezas, ensartar cuentas o resolver problemas mentales. A algunos sujetos se les permitía completar la tarea, mientras que a otros se les interrumpía antes de la finalización. Luego, se les pedía que recordaran las tareas realizadas. Bluma Zeigarnik encontró consistentemente que los sujetos interrumpidos recordaban significativamente más detalles de sus tareas que los sujetos que habían completado las mismas.

La explicación que Bluma Zeigarnik propuso para este fenómeno se basaba en la teoría de campo de Lewin: cuando una tarea queda interrumpida se genera una tensión psíquica, una ‘fuerza’ que mantiene los elementos de la tarea accesibles para la memoria hasta que la tarea se complete. Una vez que la tarea se ha completado, esa tensión se reduce y los elementos tienden a olvidarse más rápidamente.

El impacto del efecto Zeigarnik que Bluma Zeigarnik descubrió ha sido claro: la idea de que las tareas inconclusas tienen ventaja en el recuerdo ha sido aceptada en muchas áreas de la psicología de la memoria, aprendizaje, motivación y publicidad. Sin embargo, es importante señalar que Bluma Zeigarnik también supervisó las críticas y las limitaciones del efecto; de tal forma que investigaciones posteriores mostraron que el efecto no es universal, y depende de variables como tipo de tarea, motivación y contexto cultural.

Desarrollo de la patopsicología por Bluma Zeigarnik

Más allá del efecto Zeigarnik, Bluma Zeigarnik realizó una contribución fundamental al establecimiento de la patopsicología como disciplina autónoma dentro de la psicología soviética. El término ‘patopsicología’ alude al estudio de los trastornos de la psique desde una perspectiva psicológica que está en el límite entre la psicología normal y la psiquiatría (Nikolaeva, 2011).

La contribución de Bluma Zeigarnik a la patopsicología se puede desglosar en varios ámbitos:

  • Conceptualización del objeto de estudio: Bluma Zeigarnik sostuvo que la patopsicología debe tratar fenómenos limítrofes entre lo psicológico y lo psiquiátrico, conservando un enfoque psicológico (no directamente médico) pero atendiendo la alteración de la psique.
  • Metodología: Según Zeigarnik, el estudio de pacientes con alteraciones mentales debe combinar experimentación, observación clínica y análisis de la historia de vida del paciente, una metodología que preserva la ‘unidad del psiquismo’ frente a reduccionismos.
  • Aplicación rehabilitadora: Durante la Segunda Guerra Mundial, Bluma Zeigarnik participó en la rehabilitación de soldados con traumatismos craneales y lesiones cerebrales, lo que le permitió aplicar sus ideas sobre disfunción psíquica a realidades clínicas concretas.
  • Difusión y formación: Bluma Zeigarnik escribió manuales y textos de introducción a la patopsicología, contribuyendo a que en la URSS, la patopsicología se reconociera como disciplina académica.

(Nikolaeva, 2011; Marco, 2018).

La obra de Bluma Zeigarnik en este campo permitió que la psicología soviética, que hasta entonces se centraba en el desarrollo y en la educación, abordase con mayor sistematicidad los trastornos de la psique y los procesos de rehabilitación neuropsicológica (Marco, 2018).

Así, la aportación de Bluma Zeigarnik al desarrollo de la patopsicología fue clave para que la psicología clínica en el ámbito soviético ganase mayor rigor metodológico y vinculación con la neuropsicología, la psiquiatría y la rehabilitación (Nikolaeva, 2011).

Trabajo de Bluma Zeigarnik con las figuras científicas de la época

La trayectoria de Bluma Zeigarnik se caracteriza por su integración en redes de investigación y colaboración con figuras clave de la psicología del siglo XX. Cuando Bluma Zeigarnik llegó a Berlín, encontró en Kurt Lewin uno de sus mentores más decisivos. Bajo la supervisión de este autor, Zeigarnik formuló su tesis doctoral que condujo al efecto Zeigarnik (Perlina, 2015).  Además, según algunos testimonios, Bluma Zeigarnik sirvió de puente entre Lewin y la psicología soviética, presentándolo a colegas rusos y promoviendo el intercambio académico (Marco, 2018).

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bluma Zeigarnik colaboró estrechamente con el neurólogo Alexander Luria en el hospital de evacuación en Cheliábinsk (Neurosurgic Hospital No 3120) ayudando a pacientes con lesiones cerebrales.

Esta colaboración permitió que Bluma Zeigarnik aplicara sus ideas de patopsicología en contextos reales de daño cerebral y rehabilitación neuropsicológica.

Aunque no siempre eran coautores, la mutua influencia entre Zeigarnik y Luria se manifestó en el campo de la neuropsicología soviética: Luria proporcionaba los casos y la clínica; Bluma ofrecía el diseño psicológico, la metodología experimental y la interpretación teórica de los déficits del pensamiento (Marco, 2018).

La psicóloga Susanna Rubinshtein fue también una de las figuras asociadas con la psicología clínica y la psicopatología soviética, y mantuvo una relación profesional con Bluma Zeigarnik. Bluma Zeigarnik, además, valoró la perspectiva de Rubinshtein sobre la integración del estudio psicológico en la clínica psiquiátrica, y juntas desarrollaron laboratorios, seminarios y publicaciones que fortalecieron la disciplina de la patopsicología (Marco, 2018).

Obstáculos en la carrera de Bluma Zeigarnik

En primer lugar, como mujer judía que había estudiado en Alemania, Bluma Zeigarnik fue objeto de sospecha y estigma dentro del sistema soviético. El hecho de haber vivido en Berlín y haber participado en círculos académicos occidentales la convirtió en blanco de la represión estalinista hacia los ‘cosmopolitas’ y los intelectuales con vínculos extranjeros.

En 1936 la URSS emitió el decreto ‘Sobre las perversiones pedológicas en el sistema Narkompros’, que implicó una purga de la psicología experimental soviética y entorpeció la investigación en psicología (Marco, 2018). En este contexto, la producción de Bluma Zeigarnik se vio ralentizada, y muchas de sus publicaciones fueron bloqueadas o no publicadas libremente.

El estallido de la guerra en 1941 y la evacuación de Moscú obligaron a Bluma Zeigarnik a trasladarse con sus hijos para evitar el avance alemán. Al mismo tiempo, en 1940 su esposo Albert fue detenido y condenado por espionaje a diez años de prisión en un campo de trabajo (Gulag). Él moriría allí en la década de 1940, lo cual generó una profunda carga personal para Bluma Zeigarnik, quien quedó en buena parte sola con sus hijos (Zeigarnik, 2007).

Tras la guerra, en la era de Stalin, persistieron campañas contra ‘cosmopolitas’ y judíos, lo que afectó la trayectoria de Bluma Zeigarnik. Su producción fue restringida, sufrió bloqueo de viajes al extranjero y enfrentó un clima institucional hostil. No obstante, fue rehabilitada tras la muerte de Stalin y pudo ocupar cargos académicos altos.  

Asimismo, el entorno ideológico soviético imponía una visión particular de la psicología que debía subordinarse a metas socialistas, limitando el acceso a literatura internacional, restringiendo ciertas líneas de investigación, y obligando a Bluma Zeigarnik a adaptar sus planteamientos teóricos en función de las exigencias del régimen (Marco, 2018).

Principales obras de Bluma Zeigarnik

Algunas de las principales obras de Bluma Zeigarnik son:

  • Das Behalten erledigter und unerledigter Handlungen. Psychologische Forschung (1927). Este artículo pionero de Bluma Zeigarnik presenta los experimentos sobre tareas interrumpidas versus completadas y constituye la base del efecto Zeigarnik.
  • The Pathology of Thinking (1965). En esta obra, Bluma Zeigarnik aborda trastornos del pensamiento, mostrando su transición hacia la psicopatología y la patopsicología.
  • Experimental Abnormal (1972). En este volumen, Bluma Zeigarnik articula un enfoque experimental para los fenómenos anómalos de la mente, reforzando su contribución al campo clínico.
  • Osnovy patopsikhologii [Fundamentos de patopsicología]. Trabajo de Bluma Zeigarnik en el ámbito de la psicología clínica soviética, que define la disciplina de patopsicología desde una perspectiva psicológica.
  • Ocherki po psikhologii anomal’nogo razvitiya lichnosti. Colección coordinada por Bluma Zeigarnik sobre personalidad y desarrollo anómalo, evidenciando su interés por el enfoque global del individuo.

Cabe destacar que Bluma Zeigarnik también publicó numerosos artículos en revistas soviéticas, colaboró en seminarios, supervisó discípulos y contribuyó a la formación institucional de la psicología clínica en la URSS.

Conclusión

La trayectoria de la psicóloga Bluma Zeigarnik es una historia de excelencia científica, adaptabilidad, integración de tradición académica e impacto clínico-social. Su descubrimiento del efecto Zeigarnik puso de manifiesto cómo una situación tan cotidiana como una tarea interrumpida llevaba consigo efectos profundos en la memoria humana. Este hallazgo marca un antes y un después en la psicología experimental de la memoria, y demuestra cómo Bluma Zeigarnik supo combinar intuición empírica, rigor metodológico y marco teórico para dar un salto significativo en el conocimiento psicológico.

Sin embargo, la importancia de Bluma Zeigarnik no se reduce al efecto que lleva su nombre. Su labor en el desarrollo de la patopsicología la posiciona como una de las pioneras en el estudio sistemático de los trastornos de la psique desde una perspectiva psicológica (y no meramente psiquiátrica) en la Unión Soviética. Al definir el objeto, la metodología y la aplicación rehabilitadora de la patopsicología, Bluma Zeigarnik contribuyó a que la psicología clínica tuviera una base más sólida, rigurosa y socialmente relevante.

En cuanto a su relevancia para la sociedad, el trabajo de Bluma Zeigarnik sólo adquiere mayor dimensión con el paso del tiempo. La idea de que las tareas inacabadas generan una tensión cognitiva que facilita la memoria, o que los procesos del pensamiento alterado pueden ser estudiados sistemáticamente con enfoque psicológico, son nociones que hoy en día se aplican en ámbitos tan diversos como la educación, la neurorrehabilitación, la psicoterapia o el diseño de interfaces. Así, su legado trasciende el laboratorio y entra en el día a día de la psicología del aprendizaje, de la atención, de la rehabilitación y del bienestar.

Referencias:

  • Kodden, B. (2020). The Art of Sustainable Performance: The Zeigarnik Effect. SpringerBriefs in Business. researchgate.net
  • MacLeod, C. (2020). Zeigarnik and von Restorff: The memory effects and the stories behind them. Memory & Cognition, volumen (48), pp. 1073–1088. link.springer.com
  • Marco, M. (2018). Life and work of the psychologist Bluma Zeigarnik (1901-1988). Neurosciences and History, volumen (6), número (3), pp. 116-124. nah.sen.es
  • Nickerson, C. (2025). Zeigarnik Effect Examples in Psychology. Simply Psychology. simplypsychology.org
  • Nikolaeva, V. (2011). B.W. Zeigarnik and Pathopsychology. Psychology in Russia, volumen (4). psychologyinrussia.com
  • Perlina, A. (2015). Shaping the Field: Kurt Lewin and Experimental Psychology in the Interwar Period. d-nb.info
  • Yasnitsky, A. (2011). Vygotsky Circle as a Personal Network of Scholars: Restoring Connections Between People and Ideas. Integrative Psychological and Behavioral Science volumen (45), número (4). researchgate.net
  • Zeigarnik, A. (2007). Bluma Zeigarnik: A Memoir. Society for Gestalt Theory and its Applications. gestalttheory.net

Fran González
Fran González
Director y fundador de Mente y Ciencia. Psicólogo Online en Ítaca Psicología. Graduado en Psicología. Máster en Psicología General Sanitaria. Profesor colaborador en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Responsable del Grupo de Trabajo de Psicología Basada en la Evidencia en el Colegio Oficial de Psicología (COP-AO).

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Director y fundador de Mente y Ciencia. Psicólogo Online en Ítaca Psicología. Graduado en Psicología. Máster en Psicología General Sanitaria. Profesor colaborador en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Responsable del Grupo de Trabajo de Psicología Basada en la Evidencia en el Colegio Oficial de Psicología (COP-AO).