Prejuicios sobre la psicología: La ciencia subestimada

En este artículo divulgativo recogemos algunos de los prejuicios y creencias erróneas más frecuentes sobre la ciencia de la psicología.

A muy grandes rasgos, la psicología se conoce como la ciencia que estudia los procesos mentales -cognición, percepción, atención, memoria, lenguaje, emoción, etc- y la conducta humana. Al ser una ciencia joven con un campo de estudio muy amplio y aplicaciones muy diversas -algunas incluso desconocidas para el público generalista-, es común que las personas subestimen su importancia y la complejidad del trabajo de los psicólogos y psicólogas. Lo anterior se suma a la proliferación de diferentes mitos, prejuicios y desinformación sobre la ciencia de la psicología.

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Los prejuicios más frecuentes sobre la psicología

Frases como «A los psicólogos solo van los locos» o «¿Para qué ir a un psicólogo si ya tengo a mi mejor amiga?», o «Yo no creo en la psicología» son pequeñas muestras de que la ciencia de la conducta no goza del status social que se merece.

«A los psicólogos solo van los locos»

La RAE define la ‘locura’ como la privación del juicio o del uso de la razón. Si por ‘locos’ nos referimos a la conceptualización histórica de la enfermedad mental más incapacitante y disruptiva, que requiere de medicalización, e incluso de internamiento; más allá de lo desacertado de emplear el término ‘locura’ en esas situaciones y de lo estigmatizante que resulta incurrir en estos estereotipos, es el servicio de psiquiatría quien suele absorber y tratar de forma especializada este tipo de cuadros agudos. La razón es más que clara. Un psicólogo o psicóloga no es médico, por lo que no puede ofrecer tratamiento farmacológico, ni atención psiquiátrica.

Por otro lado, la psicología es una disciplina con diversidad de aplicaciones, por lo que asociar automáticamente la psicología con la especialidad de psicología clínica y de la salud es otro error. La psicología educativa, la psicología social, hasta la psicología organizacional, la psicología jurídica o la psicología del deporte, son solo algunos ejemplos de ámbitos de la psicología más allá de la clínica. Los prejuicios que reducen el campo de la psicología a la clínica son fruto de la desinformación y de la falta de representación de las otras especialidades en los medios masivos de comunicación y de entretenimiento, tanto en literatura, series y películas, como en la propia cultura popular.

«¿Para qué ir a un psicólogo si tengo a mi mejor amiga que me da consejos?«

Es común observar que hay personas que reducen la labor de los psicólogos a la de ‘consejeros’. Con nuestras amistades más cercanas solemos compartir nuestras alegrías y penas, pero el detalle está en que muchas veces los consejos de tus amistades, por muy buen intencionados que sean, no pueden ayudarte en todos los casos, incluso pueden llegan a empeorar el problema. Un psicólogo o psicóloga se ha formado durante años para evaluar e intervenir desde múltiples ámbitos -clínico, sanitario, social, comunitario, laboral, educativo…-, no solo desde la psicopatología, con especial énfasis en el análisis funcional y la modificación de los comportamientos desadaptativos o disfuncionales, por medio de intervenciones y mecanismos de evaluación basados en conocimientos científicos.

«No creo en la psicología«

Esta creencia nace de prejuicios que sitúan a la psicología como una corriente de pensamiento o ideológica -como si de una religión o algún tipo de fe se tratara-. Sin embargo, se da la siguiente paradoja: Hay personas, e incluso grupos sociales -los llamados negacionistas-, que emplean dispositivos y servicios electrónicos -redes sociales, conexión a Internet, redes de fibra óptica-, que transmiten información inalámbrica a miles de kilómetros por medio de antenas y satélites, para afirmar, precisamente que «no creen o no confían en la ciencia«. No creen en la ciencia; sin embargo, no sabrían vivir sin la tecnología desarrollada gracias a los avances científicos.

«¿Quién necesita psicólogo teniendo un libro de autoayuda?«

Muchas personas piensan que los libros de autoayuda constituyen la solución a su malestar psicológico, a sus problemas emocionales, o a sus problemas de pareja o de comportamiento. Además, resulta muy atractivo pensar que la autoayuda nos ahorrará tiempo y dinero. Aunque no lo parezca, la potente industria de los libros de autoayuda, muy asociada a la ideología neoliberal y capitalista, más allá de mover una cantidad multimillonaria de dinero en todo mundo; puede llegar a ser un peligro para la salud psicológica en muchos de los casos. El mero hecho de que una persona abandone un tratamiento eficaz para determinado padecimiento, ya es un peligro. Por otro lado, toda atención psicológica pasa por una evaluación personal minuciosa y profesional; imposible de aplicar siguiendo las ‘recetas milagrosas para la felicidad’ que se ofrecen en la mayoría de estas publicaciones sensacionalistas, que presumiblemente generarán mayor frustración y la criminalización del lector, tras su lectura; ignorando las variables contextuales de su problemática. Asimismo, puede perjudicar y agravar la clínica en el caso de trastornos psicológicos, al no ser diagnosticados ni tratados de manera temprana y apropiada.

Divulgación científica frente a los prejuicios sobre la psicología

La psicología es una ciencia empírica porque en ella se verifican las hipótesis planteadas a través de la experiencia. La psicología es una ciencia con una vertiente básica y otra aplicada. La psicología científica -muy ligada a la etología- se basa en el modelo experimental, que da soporte a las teorías e intervenciones basadas en la evidencia científica. Esta ciencia tiene la gran particularidad de interactuar al mismo tiempo en tres dimensiones distintas: Las Ciencias Naturales, las Ciencias Humanas y las Ciencias Sociales (Cosacov, 2005). Del mismo modo, ocupa un espacio transversal en las facultades universitarias, que puede ir desde las Ciencias de la Salud, las Ciencias de la Educación, hasta las Ciencias del Trabajo.

Referencias:

  • Bertomeu, E. (2019) El peligro de los libros de autoayuda. Ciudad de Valencia. Recuperado de edupsicologo.com
  • Cosacov, E. (2005) Introducción a la Psicología. Córdoba, Argentina, Editorial Brujas.
  • Morris, C., Maisto, A., Ortiz, M. (2005) Introducción a la Psicología. Ciudad de México, México. Recuperado de cucjonline.com
María del Carmen Segura Díaz
María del Carmen Segura Díaz es una divulgadora peruana con una fuerte vocación de servicio a las personas. Entre sus intereses se encuentran las Ciencias Experimentales y Sociales. En la actualidad, cursa los estudios de Psicología en la Universidad Católica Sedes Sapientiae (Perú).

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María del Carmen Segura Díaz
María del Carmen Segura Díaz es una divulgadora peruana con una fuerte vocación de servicio a las personas. Entre sus intereses se encuentran las Ciencias Experimentales y Sociales. En la actualidad, cursa los estudios de Psicología en la Universidad Católica Sedes Sapientiae (Perú).