‘Efecto Mandela’: distorsión ‘colectiva’ de la memoria

El llamado 'efecto Mandela' es el nombre que recibe cuando un grupo de personas sostiene con vehemencia, hechos que nunca llegaron a suceder.

El 5 de diciembre del año 2013, el exmandatario sudafricano Nelson Mandela murió a la edad de 95 años por complicaciones de una infección respiratoria. A este suceso, siguió una serie de eventos públicos organizados por el gobierno de Sudáfrica para honrar la memoria del Premio Nobel de la Paz; los cuales fueron transmitidos a nivel mundial. Curiosamente, algunas personas afirman recordar que el activista murió muchos años antes, asegurando incluso haber visto imágenes de su funeral por televisión durante los años 80 o 90. Dichos alegatos se utilizaron para destacar la existencia de un fenómeno llamado en los medios como el ‘efecto Mandela‘; el cual básicamente consiste en un recuerdo colectivo de algo que supuestamente sucedió en el pasado, pero que realmente nunca ocurrió, a pesar de que muchas personas aseguren que así fue.

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Lo más notable de esta manifestación es el gran número de explicaciones pseudocientíficas, paranormales e incluso religiosas que surgen en torno a ella; además de la creciente cantidad de ejemplos que se suman en las redes sociales y medios de comunicación para fortalecer dichas hipótesis.

Tomando en cuenta dicha popularidad, surge la necesidad de analizar el ‘efecto Mandela’ de manera más detallada. Esto con el fin de distinguir entre los numerosos argumentos que intentan explicarlo, aquellas voces que obedecen a la razón y sobre todo a la ciencia.

¿Qué es el ‘Efecto Mandela’?

El concepto de ‘efecto Mandela’ fue acuñado por la bloguera y escritora de temáticas paranormales Fiona Broome, dentro de una página dedicada a la discusión de memorias y realidades alternativas. En dicho medio, la autora afirmaba tener recuerdos de la muerte de Nelson Mandela en prisión en la década de los 80; de los disturbios ocasionados en ciudades sudafricanas por el evento; e incluso de las imágenes de su viuda dando un conmovedor discurso por televisión. Sin embargo, se daba cuenta de que el mandatario seguía con vida en el momento de la publicación. Establecido este punto, declaró no ser la única que poseía estos recuerdos alternativos; cuestión que fue confirmada, primero por los seguidores del blog, y después por diversas personas en varios foros de Internet (French, 2018).

Es así como nació la idea del ‘efecto Mandela’, que gana cada vez más popularidad en las diferentes plataformas virtuales; adoptando nuevos nombres como el Efecto M, el Efecto Cuántico o simplemente el Efecto (French, 2018). Básicamente, siempre se alude al mismo fenómeno: un amplio grupo de personas recuerdan que un determinado evento no se desarrolló en el pasado de la forma concordante con las evidencias objetivas; y el compartir esta sensación con otros individuos, los hace considerar que existió algún tipo de manipulación, ya sea de su memoria o de la realidad.

Las y los internautas han encontrado una gran cantidad de muestras de esta manifestación en la cultura popular. Por ejemplo, hay quién afirma que el libro de Ann Rice, ‘Entrevista con el Vampiro’, se titulaba originalmente ‘Entrevista con un Vampiro’; que los Looney Tunes se llamaban antes Looney Toons; o que el guion del logo de Coca-Cola era más largo y estilizado.

Ricky Martin, el armario, el perro y la mermelada en ‘¡Sorpresa, Sorpresa!’

En España -en la era pre Internet- se extendió una leyenda muy arraigada socialmente -el bulo más famoso de la historia reciente España, según los medios-, que afirmaba que en el programa televisivo ‘¡Sorpresa, Sorpresa!‘, presentado por la actriz Concha Velasco; se vio cómo el famoso cantante Ricky Martin -que se hallaba supuestamente escondido para dar una sorpresa a una fan- salió del armario de la joven y sorprendió a esta masturbándose. Todavía hay quienes afirman que la presentadora cortó la emisión en directo; aunque las imágenes nunca aparecieron e incluso hubo procedimientos judiciales -ya que la Fiscalía del Menor lo investigó-. Aquella historia fue un tremendo bulo, pero aún en nuestros días hay personas que sostienen con vehemencia que los hechos sucedieron realmente; y aseguran que vieron las imágenes donde estaría supuestamente implicado Ricky Martin, la adolescente y el perro de la joven, llamado también ‘Ricky’; en una escena sexual zoofílica de lo más rocambolesca. Hay quien afirma recordar hasta la marca de mermelada -aunque existe una disputa interna que afirma que realmente era paté, e incluso la famosa marca de crema de chocolate y avellana-. Corramos un tupido velo.

Teorías pseudocientíficas y paranormales tras el ‘efecto Mandela’

La explicación propuesta por Broome para el ‘efecto Mandela’ es que el pasado ha sido manipulado de alguna forma para crear un universo paralelo. Los aficionados a lo paranormal han seguido esta idea, creando todo tipo de teorías detrás de esta supuesta división de la realidad.

Para algunos, este es el resultado de una conspiración llevada a cabo por diversos grupos influyentes que quieren moldear la memoria masiva a su conveniencia; de tal forma, que los cambios que aún se recuerdan, corresponderían a fallas en el proceso de ‘reescritura’. Otros aseguran, que es un accidente generado por el desarrollo de los ordenadores cuánticos de D-Wave, cuya activación provoca rupturas en la realidad. También hay quien compara la vida cotidiana con la existencia plasmada en la película The Matrix; dónde la vida sería un sueño y los recuerdos compartidos, un glitch en la máquina (French, 2018).

Cabe destacar, que muchas personas discuten estas teorías con intenciones recreativas, como lo harían sobre los horóscopos o sobre el origen de la fuerza en los ‘Jedi’. No obstante, existe quien toma estos argumentos pseudocientíficos muy en serio, al ser confundidos por el uso de términos científicos en sus explicaciones. Desafortunadamente, también hay personas dispuestas a sacar provecho de la ingenuidad de estos seguidores; obteniendo beneficios económicos, o bien, mezclando sus hipótesis con la defensa de algún movimiento religioso o político para conseguir partidarios (French, 2018).

Tal vez, el daño más extendido provocado por estas teorías provenga del hecho de hacerse pasar por expresiones de origen científico; promoviendo creencias absurdas como hechos comprobados. Para ello, toman ventaja de un fenómeno de la memoria que podría explicarse de una forma más sencilla y racional.

‘Efecto Mandela’: el resultado de una premisa incierta

Antes de abordar la forma en que la psicología intenta explicar las experiencias generadas por el llamado ‘efecto Mandela’, tal vez sea conveniente analizar el propio planteamiento del fenómeno.

Cuando Broom expuso la noción de su concepto, lo hizo como si fuese un hecho comprobado y universal. Sin embargo, la ‘mucha gente’ con quien supuestamente comparó recuerdos de la vida o muerte de Nelson Mandela, no eran sujetos de algún tipo de estudio, sino que pertenecían a su grupo de conocidos y seguidores. No hay que perder de vista que el foro en el que esta dimensión surgió, fue un blog sobre realidades alternativas dirigido a entusiastas de lo paranormal; por lo que no es de extrañarse que la primera respuesta formulada a un problema planteado por los mismos integrantes de este, corresponda a ideas de este tipo.

Ante esto, cabe preguntarse cuántas de las personas que afirmaron tener recuerdos de la Muerte de Mandela cuando aún seguía vivo, poseían un título en ciencias exactas, economía o ciencias políticas; o más importante, cuántas eran, de hecho, sudafricanas.

Lo que no sabemos sobre Mandela

Es probable que la experiencia que da nombre a esta manifestación, no sea el reflejo de una posible fractura de la realidad, sino que ejemplifique un fenómeno mucho más simple: la profunda indiferencia que experimenta la persona común por eventos internacionales que considera que no le afectan de manera directa. Una prueba rápida de esta situación podría ser el preguntarse cuántas personas pueden, sin consultar en línea, decir el nombre del actual presidente de la República de Sudáfrica; o bien, quién o quiénes fueron los últimos ganadores del premio Nobel de la paz.

La falta de conocimiento en el llamado ‘efecto Mandela’ puede evidenciarse si se analizan las supuestas pruebas de manera individual. Un ejemplo popular en las redes es que el final de la canción de la banda Queen ‘We are the champions’, terminaría con la frase “…of the world”, cuando oficialmente no lo hace. Para un oyente casual, esto podría ser una sorpresa; pero cualquier fan del grupo sabe que en la versión original del disco News of the World, la canción termina en seco con las palabras que le dan su título, mientras que versiones posteriores en vivo lo hacen con la frase completa. Comúnmente, con Fredy Mercury dirigiendo el micrófono a la audiencia para que todos terminen la canción juntos, y así brindarle un cierre genial.

‘Efecto Mandela’ y la creación de falsos recuerdos

Dentro de la ciencia existen teorías que intentan explicar las sensaciones descritas por el llamado ‘efecto Mandela’. Uno de los argumentos con mayor sentido, puede extraerse de las investigaciones de la Doctora Elizabeth Loftus sobre la creación de falsos recuerdos.

De acuerdo con los trabajos de Loftus, la memoria no es un conjunto de recuerdos impresos de manera fiel, sino que esta se ve influenciada por otras experiencias previas a partir de un mecanismo llamado interferencia. Esto significa, que la memoria puede ser contaminada o manipulada con nueva información para crear falsos recuerdos (Loftus, Pickrell, 1995).

Estudios de Loftus

Los experimentos de la Doctora Loftus han logrado crear recuerdos, no solo de pequeños detalles, sino de episodios completos. Una prueba en particular, podría ilustrar la forma en que nueva información altera las memorias de una experiencia, tal y como sucedería en el ‘efecto Mandela’.

En dicho estudio, se expuso a un grupo de voluntarios a publicidad que describía una visita a Disneyland y cómo en ella los protagonistas pudieron saludar a Bugs Bunny. Tras dicha sesión, un tercio de las personas declararon también haber visto a ese personaje en viajes anteriores, cuestión que era claramente falsa, ya que Bugs Bunny pertenece a los estudios Warner, no a Disney (University of Washington, 2001).

Un ejemplo similar puede ser visto en una investigación realizada por Loftus y sus colegas sobre la influencia de las ‘fake news’. En este estudio, se brindó a un grupo de votantes una serie de noticias, de las cuales, parte eran inventadas. Cuando se les reveló la falsedad de las notas y se les solicitó que identificaran cuáles de ellas eran mentira, no solo eligieron aquellas que estaban en contra de su ideología, sino que declararon tener recuerdos específicos de las noticias que favorecían su modo de pensar, aun si estas eran falsas (Murphy et.al 2019).      

‘Efecto Mandela’ y reconfiguración cerebral

Lo mencionado anteriormente no significa que el ‘efecto Mandela’ sea necesariamente el resultado de un proceso de manipulación directa. En el día a día, es imposible asimilar y registrar toda la información que reciben los sentidos; por lo tanto, los recuerdos de las experiencias cotidianas son susceptibles a distorsionarse (Society of Neuroscience, 2003).

Para que una memoria sea útil, debe formarse de manera adecuada durante el evento que la genera; de tal manera que refleje con seguridad que pasó en dicho suceso. Sin embargo, existen muchas situaciones en las que las experiencias son cortas, súbitas o altamente emocionales, por lo que el cerebro debe llenar los espacios provocados por la falta de detalles utilizando información posterior o anterior al evento. A este proceso se le denomina reconsolidación, y sería el responsable de recuerdos erróneos (Zinn, et.al 2020).

Los ejemplos comúnmente citados como producto del ‘efecto Mandela’ no suelen ser eventos traumáticos o súbitos; por el contrario, generalmente son discrepancias entre recuerdos triviales relativamente lejanos e información presente que los refuta. No obstante, dicha superficialidad y antigüedad pueden ser las responsables de la falta de fidelidad en los recuerdos; lo que requeriría realizar asociaciones nuevas para formar una memoria funcional del suceso.

Tomemos como muestra el ejemplo de los Looney Tunes, que mucha gente asegura se llamaban antes Looney Toons. Estos personajes han existido desde los años 30, por lo que existen muchos cortos y películas que corroboran que su escritura no ha sufrido ningún cambio. No obstante, en la década de los 90, los estudios Warner comenzaron a transmitir una caricatura llamada Tiny Toons, que presentaba personajes parecidos a los Looney Tunes en versión infantil. No es de extrañarse que algunas personas mezclaran ambos nombres en su mente, generando la ilusión de un cambio.

El papel de la influencia social en el ‘efecto Mandela’

Cuando se es parte de un movimiento o de un grupo, es muy común identificarse con las ideas de dicha asociación ya que de eso depende en muchos casos la pertenencia a dicha comunidad. Por lo tanto, si se es miembro de una agrupación interesada en lo paranormal o esotérico, es muy probable que se tenga menos resistencia a las ideas expuestas por los demás integrantes, aceptando las evidencias mostradas como hechos comprobados. Con relación al ‘efecto Mandela’, esta influencia grupal puede ser un factor muy importante en el crecimiento de la popularidad de dicha manifestación.

Algunos autores afirman que los recuerdos también pueden ser alterados por la presión social. Esto es, que una persona puede modificar sus propios recuerdos de un evento para que correspondan al falso testimonio de quienes lo rodean. A este fenómeno se le llama conformidad de la memoria, y puede darse de manera privada, en dónde realmente los recuerdos son alterados; y de forma pública, dónde sólo se expresa estar de acuerdo, pero internamente se es fiel a la propia memoria (Edelson, et.al 2011).

El papel de los medios y la tecnología en el ‘efecto Mandela’

Finalmente, es necesario considerar el enorme poder que tienen actualmente los medios de comunicación y las redes sociales en la noción de lo que se considera verdad. Las nuevas tecnologías y plataformas virtuales, no solo facilitan la creación de contenido falso, sino que permiten compartirlo a una gran cantidad de personas en muy poco tiempo (Murphy, et.al 2019).

La popularidad del ‘efecto Mandela’ se debe, en mucho, al papel que Internet ha jugado en transmitir su existencia y su supuesta relación con fenómenos paranormales (French, 2018). Por lo general, las notas que hablan de esta manifestación, saturan a los usuarios con una gran cantidad de información y ejemplos, y se dirigen a un público demasiado joven para tener recuerdos fidedignos de eventos que sucedieron muchos años atrás. De esta forma, se crea un escenario perfecto para la creación de recuerdos falsos, donde la falta de referencias sólidas genera la necesidad de crear memorias de eventos de los que no se tiene información suficiente, utilizando los nuevos datos que se suministran.

Conclusión

Analizado de esta manera, es posible observar que el ‘efecto Mandela’ es un claro ejemplo de cómo la memoria puede ser distorsionada por variables tanto internas como externas, para originar una serie de recuerdos falsos y a partir de ellos, desarrollar una creencia en lo sobrenatural.

Además, dicho fenómeno nos brinda la excusa perfecta para comprobar que hasta los efectos más extraños pueden tener una explicación racional, siempre y cuando las personas confíen en la ciencia y no se dejen llevar por su fascinación por lo extraordinario.

Referencias:

  • Asociación Psicológica Americana (2019) How memory can be Manipulated with Elizabeth Loftus, Speaking of Psychology, Recuperado de: apa.org
  • Edelson, M., Sharot, T., Dolan, R., Dudai, Y. (2011) Following the Crowd: Brain Substrates of Long-Term Memory Conformity, Science Magazine, volúmen 333, p.p. 108-111. Recuperado de: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • French, A. (2018) The Mandela Effect and New Memory. Correspondences 6, número (2), pp. 201–233. Recuperado de: correspondencesjournal.com
  • Loftus, E., Pickrell, J. (1995) The formation of false memories. Psychiatric Annals, 25, 720-725, [Documento PDF] Recuperado de weber.u.washington.edu
  • Murphy, G., Loftus, E., Hofstein, R., Levine, L., Greene, C. (2019) False Memories for Fake News During Ireland’s Abortion Referendum. Psychological Science. Recuperado de: journals.sagepub.com
  • Society for Neuroscience. (2003) Scientists Find Brain Areas Activated In True Versus False Memories. ScienceDaily. Recuperado de: sciencedaily.com
  • University Of Washington (2001) I Tawt I Taw A Bunny Wabbit At Disneyland: New Evidence Shows False Memories Can Be Created. ScienceDaily. Recuperado de: sciencedaily.com
  • Zinn, R., Leake, J., Krasne, F., Corbit, L., Fanselow, M., Vissel, B. (2020) Maladaptive Properties of Context-Impoverished Memories. Current Biology. Recuperado de:  cell.com
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
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