Errores más comunes en interrogatorios policiales

Los interrogatorios policiales permiten la obtención de información esencial para el éxito de un investigación criminal, sin embargo, su diseño y desarrollo pueden tener muchos errores.

El interrogatorio es un elemento clave en la investigación criminal. A través de esta práctica, es posible extraer información suficiente de sospechosos y testigos para esclarecer el delito que se investiga. No obstante, existen muchos factores que influyen en el desarrollo de este tipo de encuentros; por lo que un manejo inadecuado de los interrogatorios policiales, puede dar lugar a errores importantes que obstaculicen la obtención de datos fiables a través de este medio.

Las confesiones y testimonios pueden tener un impacto crucial en la toma de decisiones de jueces y jurados, superando incluso la influencia de las pruebas físicas (Navamuel, López, 2017). Debido a esto, el ámbito jurídico ha generado campos como la psicología del testimonio y la entrevista forense; los cuales, analizan el efecto que diversos factores humanos y circunstanciales provocan en las declaraciones de acusados y testigos. Aun así, los interrogatorios policiales son entidades dinámicas y poco normalizadas, por lo que es muy factible que se cometan errores en su práctica, ya que no se pueden sujetar a una estructura rígida. Además, dichos encuentros son interacciones humanas, y como tales, son susceptibles de ser influenciados por las ideas y presunciones de los individuos involucrados en ellas.

¿Qué es el interrogatorio policial?

Antes que nada, es necesario realizar ciertas precisiones conceptuales, ya que la expresión interrogatorio policial puede englobar distintas formas de interacción interpersonal. En un sentido general, este término describe la entrevista que tiene como finalidad la obtención de una declaración lo más completa posible de los hechos que se investigan. En dicho intercambio, lo más importante es conseguir información, pruebas o evidencias relevantes para la investigación policial (Rodriguez, Seijo, Suárez, 2005).

Algunos autores limitan este término a la entrevista mediante la cual un interrogador imputa a un sospechoso su implicación en un acto delictivo (Navamuel, López, 2017). No obstante, éste también puede ser aplicado al interrogatorio efectuado a los testigos de un determinado suceso, así como a otras personas relacionadas con la investigación. Este tipo de interacción suele perseguir una verdad legal, es decir, busca la denuncia de un delito y la identificación del culpable (Rodriguez, Seijo, Suárez, 2005).

El concepto de interrogatorio policial hace alusión a la práctica real y cotidiana llevada a cabo por los agentes durante una investigación. Esto implica que su desarrollo depende del contexto en el que tal encuentro se presente. En este sentido, es importante decir que existen diferencias notables en el estilo y forma en que este tipo de entrevistas se presentan, en virtud de variables como lugar, cultura y distinciones de orden político (Rodriguez, Seijo, Suarez, 2005).

Errores formales en los interrogatorios policiales

Frecuentemente, los errores cometidos en los interrogatorios policiales provienen de su propio diseño y práctica. En este sentido, es posible hablar de la falta de normalización que existe entre las técnicas utilizadas en una investigación criminal. Un ejemplo de ello, es el uso de la rueda de identificación como forma de señalar responsables. Éste es un método aprobado por muchos sistemas policiales, sin embargo, es muy común que su práctica no siga un procedimiento estandarizado, y que se realice de acuerdo a las necesidades del caso o del estilo profesional de cada investigador (Fariña, Arce, Real, 1994). Como este caso, existen distintas estrategias cuya práctica y efectividad dependen tanto de la formación, experiencia e iniciativa de los agentes a cargo, como de exigencias de carácter institucional. Así, la confiabilidad de los resultados obtenidos a través de este medio es cuestionable, ya que surgen de una situación que no puede replicarse.

Por su parte, el propio diseño y aplicación de las preguntas puede también conducir a que se cometan errores importantes en los interrogatorios policiales (Rodríguez, Seijo, Suárez, 2005). Muestra de ello, es la formulación de cuestionamientos inductivos en un interrogatorio cerrado y con pocas opciones de respuesta. Esta situación podría sugestionar al testigo y guiar su testimonio, obteniendo de dicha declaración los datos que se quieren escuchar, y no necesariamente un recuento de lo que pasó.

Errores formales de este tipo pueden dar lugar a testimonios manipulados que, a su vez, conducen a condenas erróneas.

Errores humanos en los interrogatorios policiales

Los errores más importantes en el desarrollo de interrogatorios policiales provienen de las preconcepciones que dominan las ideas, tanto del agente investigador, como de la persona interrogada. En este sentido, es muy común que los entrevistadores partan de una serie de premisas y conjeturas sobre el hecho sucedido, lo que puede llevarlos a formular preguntas que favorezcan sus propias hipótesis; ignorando con ello, evidencia importante. De igual forma, los prejuicios que posean los testigos pueden sesgar la información en sus testimonios, distorsionando los hechos referidos en favor de sus preferencias (Rodríguez, Seijo, Suárez, 2005).

Es posible identificar distintas fuentes de este tipo de errores en interrogatorios policiales. Entre los más comunes podemos destacar los siguientes:

  • Transferencia inconsciente: implica integrar a personas o elementos ajenos al evento a la situación referida. Por ejemplo, la identificación de una persona con algunos de los rasgos descritos por los testigos, como el perpetrador definitivo de un crimen.
  • Información post evento: esto es, reconstruir los hechos con información ajena a la propia experiencia. Por ejemplo, alguien que cambia su historia para que coincida con la declaración de otros testigos o con la hipótesis de la policía.
  • Compromiso: implica persistir en las ideas o declaraciones que ya se han manifestado aún cuando sean incorrectas.
  • Influencia de la policía: se asume que el que una persona haya sido considerada por la policía como sospechosa, es garantía de su culpabilidad; o bien, que la teoría de los investigadores es la más acertada.

(Fariña, Arce, Real, 1994).

Variables circunstanciales que pueden ocasionar errores en los interrogatorios policiales

Finalmente, es necesario señalar que existen factores circunstanciales que pueden dar lugar a errores en el desarrollo de los interrogatorios policiales en una investigación. Algunas variables que influyen en la calidad del testimonio son las siguientes:

  • Tiempo de exposición: entre menor sea el tiempo en que los testigos han sido expuestos a la escena investigada, menor será la calidad del recuerdo.
  • Intervalo de retención: cuanto más tiempo transcurra entre el hecho y la identificación, hay menos probabilidad de que esta sea correcta.
  • Ansiedad: el exceso o la falta de ansiedad empeoran el recuerdo.

(Fariña, Arce, Real, 1994).

Por otro lado, la capacidad para aportar testimonio es una variable que debe ser tomada en cuenta. Esto es, las facultades básicas que facilitan una adecuada percepción, memorización y reproducción de los acontecimientos atestiguados. En este sentido, es importante que los agentes puedan reconocer, por ejemplo, qué tanta información es posible obtener realmente de niños o personas con algún tipo de discapacidad, así como las distintas técnicas para extraer dichos datos (Böhm, 2005).

Siguiendo esta misma línea, es útil destacar que el entrenamiento de los agentes, o la falta de él, es un factor que influye enormemente cuando se cometen errores durante los interrogatorios policiales (Rodriguez, Seijo, Suárez, 2005; Navamuel, López, 2017). Esta variable afecta no sólo a policías inexpertos, sino que también está relacionada con prácticas inadecuadas basadas en creencias, vicios profesionales y falta de información. Desafortunadamente, los resultados obtenidos por la investigación forense y la psicología del testimonio, no siempre se traducen en la mejora de las técnicas de interrogación utilizadas a nivel institucional.  

Referencias

R. Mauricio Sánchez
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.