Neurobiología vegetal ¿Tienen las plantas consciencia?

La neurobiología vegetal es un controvertido y reciente campo de estudio científico, que infiere analogías entre las plantas y la fisiología animal.

Los recientes avances en torno a la biología molecular y genética vegetal han abierto todo un mundo de posibilidades relacionadas con el estudio del complejo metabolismo de las plantas y su asombrosa capacidad para adaptarse a su entorno. En las últimas décadas, se han realizado numerosos estudios relacionados con la forma en que las plantas perciben las señales, el tipo de comunicación interna que se desarrolla dentro de ellas, y la forma en que sus células se organizan (Struik, Yin, Mainke, 2008). Debido a esto, una parte de la comunidad científica ha defendido el establecimiento de una nueva disciplina específica llamada neurobiología vegetal.

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¿Qué es la neurobiología vegetal?

Como su nombre lo sugiere, la neurología vegetal propone que existen estructuras análogas en las plantas verdes, a las observadas en la fisiología animal. Estas estructuras permiten la comunicación entre los diferentes sistemas de las mismas, intercambiando información de manera parecida a la sinapsis ocurrida entre las neuronas. Aunque las investigaciones prosiguen, y no hay hallazgos definitivos, dichos procesos permiten hipotetizar sobre si los miembros del reino vegetal cuentan con facultades como la consciencia, la inteligencia e incluso, para algunos investigadores más atrevidos; sentimientos.

Esta tendencia ha desencadenado un acalorado debate dentro de la comunidad científica. Mismo que se ha centrado sobre la cuestión de considerar a las plantas como seres consientes o no. Los impulsores de la neurobiología vegetal han realizado numerosos experimentos para comprobar sus hipótesis; sin embargo, los resultados han sido, por ahora, controvertidos.

La respuesta a esta cuestión radica en el hecho de entender qué es lo que distingue a un ser vivo determinado para reconocer que este posee una consciencia.

La consciencia para la neurobiología vegetal

La consciencia es un proceso complejo cuya definición y conceptualización es aún es un desafío para quienes la investigan. Sin embargo, para su estudio, esta ha sido reducida a sus manifestaciones más simples:

  • Sintiencia: Capacidad de experimentar y responder al entorno.
  • El ‘estar despierto’: El ejercicio de la capacidad de experimentar el mundo.
  • Autoconsciencia: No solo estar consciente, sino ser consciente de que se está consciente.

(Van Gulick, 2014).

Para los detractores de la neurobiología vegetal (Taiz, et.al 2019) sólo los vertebrados, cefalópodos y artrópodos tienen la estructura cerebral necesaria para desarrollar una consciencia. Las plantas no solo no tienen cerebros, sino que ni siquiera tienen neuronas, lo que hace imposible la idea de que estas puedan desarrollar una vida consciente.

Por otro lado, aquellos que reconocen facultades cognitivas en las plantas, argumentan que términos como la consciencia, la inteligencia y la percepción, son comúnmente definidos bajo modelos humanos o animales; por lo que las respuestas adaptativas manifestadas por algunas especies de plantas verdes, que constituirían claras pruebas de una vida consciente, son descartadas por no ajustarse a los patrones tradicionales (Trewavas, 2014).

De esta forma, la neurobiología vegetal consideraría facultades como la capacidad de emitir una respuesta al medio o de administrar recursos, como manifestaciones de una consciencia (Gagliano, 2017). Dentro de esta misma tendencia, algunos autores aseguran que la inteligencia de las plantas puede manifestarse de manera grupal, actuando de forma similar a una colonia de insectos. Esto es, a partir de una especie de consciencia colectiva (Trewavas, 2017).

Resultados mostrados

La neurobiología vegetal esta basada en más que una postura teórica. Sus seguidores son científicos y académicos acreditados, que han asentado sus afirmaciones en investigaciones formales y resultados concretos. Entre los principales hallazgos que sustentan la idea de una vida consciente vegetal se encuentran los siguientes:

  • Las plantas utilizan señales eléctricas que regulan el intercambio de moléculas cargadas entre diferentes membranas, mandando mensajes a través de todo su organismo. Este sistema actúa, en principio, de manera similar al sistema nervioso animal.
  • La forma en que algunas plantas se adaptan a su medio y reaccionan a los estímulos externos, implica la presencia de sistemas transmisores y de percepción complejos. Como en el caso de la Venus atrapamoscas, capaz de reaccionar en fracción de segundos a la presencia de un insecto en sus hojas.
  • Muchos tipos plantas son capaces de interpretar señales ambientales, como el clima, y actuar en consecuencia a ellas, llegando a prepararse para condiciones futuras.
  • Algunas plantas verdes son capaces de interactuar como partes de un sistema integrado con el ecosistema que las contiene, regulando sus recursos y coordinando conductas como crecimiento y desarrollo.
  • Cada sujeto es capaz de desarrollarse de manera individual, dependiendo de las condiciones externas que atraviese. Propiedad que, para algunos autores, es una señal de aprendizaje.
  • Algunas especies, como la boquilia trifoliolata, son capaces de imitar las hojas de la planta que las alberga para reducir el riesgo de ser consumida.
  • Ciertas plantas incrementan sus defensas químicas ante sonidos similares a las de los insectos que se alimentan de ellas.

(Struik, Yin, Mainke, 2008; Trewavas, 2014; Appel, Cocroft, 2014; Gagliano, 2017; Trewavas, 2017).

Críticas a la neurobiología vegetal

Pocos críticos de la neurobiología vegetal niegan los resultados obtenidos por sus diversas investigaciones. No obstante, es la interpretación particular de estos datos, la que ha ocasionado que muchos expertos y expertas en el campo de la biología se hayan declarado públicamente en contra del reconocimiento de esta disciplina como una ciencia válida (Pollan, 2013).

Entre las principales críticas a la neurobiología vegetal se encuentran las siguientes:

  • Esta disciplina compara las señales eléctricas manifestadas por las plantas con la actividad del sistema nerviosos animal. No obstante, el cerebro es una estructura de gran complejidad definida por su organización y la especialización de sus células. Propiedades que no pueden ser igualadas por ninguna estructura orgánica del reino vegetal.
  • Algunas plantas son capaces de reaccionar a los cambios del ambiente a través de movimiento, desplazamiento y cambio de forma; sin embargo, esto no es el producto de una elección consciente, sino el resultado de un largo proceso evolutivo.
  • Aunque la neurobiología vegetal aporta datos importantes sobre la fisiología de las grandes plantas y la interacción con su medio, sus interpretaciones están basadas en evidencia científica limitada, analogías y extrapolaciones.
  • El razonamiento de la neurobiología vegetal requiere de muchas suposiciones forzadas para corresponder al modelo animal que pretende seguir.

(Struik, Yin, Mainke, 2008; Pollan, 2013; Taiz, et.al 2019).

Una neurobiología sin cerebro

La analogía realizada por la neurobiología vegetal entre la fisiología de las plantas y el sistema nervioso animal, implicaría una concepción deformada y simplificada del cerebro (Taiz, et.al 2019). No obstante, gran parte de los seguidores de esta postura argumentan que las plantas no requieren un cerebro como tal para realizar todos los procesos que se les atribuye. Algunos de estos investigadores han intentado buscar sistemas análogos a este órgano en las raíces y los brotes de las plantas (Struik, Yin, Mainke, 2008), mientras que otros niegan su importancia del todo en la generación de conducta inteligente (Trewavas, 2017).

Este es uno de los puntos débiles, más evidentes de la neurobiología vegetal. Ya que aun cuando las neurociencias no han llegado a un acuerdo del todo en las estructuras anatómicas responsables de cada uno de los procesos cognitivos; lo que es una realidad, es que los sistemas neuronales involucrados en ellos son increíblemente complejos; lo que minimiza la posibilidad de que estructuras menos desarrolladas que el cerebro puedan producirlos.

El problema de la neurobiología vegetal

La neurobiología vegetal no puede ser llamada una pseudociencia, ya que no fabrica los datos en los que basa sus suposiciones. El problema en su desarrollo radica en el momento de inferir causas a las manifestaciones observadas. Esta, atribuye facultades cognitivas a las plantas, a partir de como éstas reaccionan a los cambios del medio ambiente. Para ello, se basa en suposiciones más que en evidencia objetiva. De tal forma, que la falla no está en la hipótesis de que las plantas pueden pensar, sentir o tener consciencia, sino que no es capaz de dar pruebas científicas suficientes de ello, y aun así lo afirma.

Una tendencia frecuente es la ambigüedad en los conceptos. Definiendo los procesos mentales en sus propios términos. De esta forma, nos encontramos con una disciplina que, por un lado, toma prestada la terminología de la neurobiología para describir los fenómenos que observa, mientras que, al mismo tiempo, rechaza las definiciones de los objetos de estudio de esa misma ciencia.

Al final, nos hallamos frente a una serie de fenómenos en plantas que lucen como si pensaran, aprendieran o sintieran. Sin embargo, la controversia radica en si dichas manifestaciones deben ser llamadas con esos nombres solo por analogía, o si se debería ir en busca de una nueva terminología, comenzando con el nombre de ‘neurobiología vegetal’.  

Referencias:

  • Appel, H., Cocroft, R. (2014) Plants respond to leaf vibrations caused by insect herbivore chewing. Oecología, número (175) p.p. 1257–1266. Recuperado de: link.springer.com
  • Gagliano, M. (2017) The mind of plants: Thinking the unthinkable. Communicative & Integrative Biology, volumen (10) número (2), DOI: 10.1080/19420889.2017.1288333. Recuperado de: doi.org
  • Pollan, M. (2013) The intelligent plant: Scientists debate a new way of understanding flora. The New Yorker, Publicación (Diciembre 23 y 30, 2013) [Documento PDF] Recuperado de: www.esalq.usp.br
  • Struik, P., Yin, X., Mainke, H. (2008) Perspective Plant neurobiology and green plant intelligence: science, metaphors and nonsense. Journal of the Science of Food and Agriculture. número (88) pp. 363-370. Recuperado de: www.semanticscholar.org
  • Taiz, L., Alkon, D., Draguhn, A., Murphy, A., Blatt, M., Hawes, C., Thiel, G.,  Robinson, D., (2019) Plants Neither Possess nor Require Consciousness. Trends in Plant Science, Recuperado de: www.cell.com
  • Trewavas, A. (2014) Plant Behavior and Intelligence. Oxford Scholarship Online. Recuperado de: oxford.universitypressscholarship.com
  • Trewavas A. (2017) The foundations of plant intelligence. Interface Focus. volumen (7). Recuperado de: dx.doi.org
  • Van Gulick, R. (2014) Consciousness. Stanford Encyclopedia of Philosophy. Recuperado de: plato.stanford.edu
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.