¿Es el vínculo con los gatos tan intenso como con los perros?

El primer estudio en el mundo sobre la relación entre personas y gatos desmiente algunas creencias populares sobre el vínculo con los felinos.

¿Eres de perros o de gatos? Típica pregunta que le haces a alguien a quien estás conociendo pues, a lo largo de diferentes estudios, como el realizado por Goslin (2010), se ha visto como existen diferencias significativas en la personalidad de una persona, dependiendo de si esta se siente un mayor vínculo con los gatos, los perros, hacia ambos o hacia ninguno.

Contenidos relacionados:

En el presente artículo os vamos a hablar acerca del primer estudio realizado en el mundo sobre el vínculo entre personas y gatos, realizado por la Fundación Affinity y la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) con el objetivo de conocer cómo estos animales actúan en nuestros hogares e interaccionan con sus propietarios.

Los autores del citado estudio son el Dr Jaume Fatjó, Paula Calvo y Jonathan Bowen.

Este estudio nace a consecuencia de la creencia popular que afirma que las personas y sus gatos tienen vínculos menos fuertes que si su mascota fuera un can. Es decir, se considera que el vínculo que se establece con los gatos es mucho menos emocional.

Para dar respuesta a las preguntas formuladas en este estudio, se emplea la teoría del intercambio social, en donde la relación propietario-animal queda dividida en tres dimensiones: interacción (comportamientos relacionales con el animal), vínculo emocional (valor de la convivencia desde el punto de vista afectivo) y coste percibido (impacto de la convivencia).

Para cuantificar dichas dimensiones, los investigadores hacen uso de la escala CORS (Cat Owner Relationship Scale), validada con la ayuda de las universidades de Londres y La Trobe. Esta batería de preguntas fue administrada a 347 sujetos, todos propietarios de gatos.

Resultados aportados sobre el vínculo entre humanos y gatos

  • El 92% de los encuestados acaricia a su gato con frecuencia, por lo que se observa que son mimosos.
  • Son juguetones. Un 86% afirma jugar con su mascota a menudo.
  • Sí que son independientes, sin embargo, al 77% de los propietarios les gusta que su felino sea así.
  • Al 94% de los sujetos, sus animales les resultan completamente fascinantes y disfrutan simplemente mirándolos.
  • Un 60% ha confesado que usa a su gato como confidente, contándole cosas que no diría a nadie más.
  • Para el 83% de los encuestados, sus animales felinos actúan como una fuente de compañía constante.
  • Cuidar a un gato es considerado por el 73% como una tarea sencilla, sin embargo, el 50% piensa que mantenerlo no es caro.

Patrones relacionales

A raíz de las respuestas aportadas por los sujetos, los investigadores han podido identificar dos tipos distintos de propietarios en función la relación de estos con su animal:

  • Grupo 1: relación intensa con su gato tanto en la interacción como en el vínculo emocional.
  • Grupo 2: relaciones menos cercanas e intensas desde un punto de vista emocional.

En el presente estudio, un 65% de los encuestados fueron clasificados en el primero de los grupos. Asignándose el 35% restante al segundo de ellos.

Factores que influyen para pertenecer a uno u otro

La siguiente tabla solo actúa como referencia para identificar si un propietario tiene más probabilidades de encontrarse dentro de uno de los grupos o del otro. Sin embargo, hay que indicar que no siempre ocurrirá así.

Grupo 1Grupo 2
MujeresHombres
Parejas sin hijosParejas con hijos
Gatos sociablesGatos menos sociables
Gatos de otro origenGatos provenientes de tiendas de animales
Gatos de otro origenGatos provenientes de un regalo

Conclusiones del vínculo con los gatos

La relación existente entre los propietarios de gatos y sus animales es muy estrecha y, a diferencia de lo que se creía, sí que se desarrolla entre ambos un vínculo afectivo. Por lo que, se podría comparar perfectamente a la relación que se crea entre personas y sus perros.

Por otro lado, una gran parte de los propietarios aceptan y valoran la personalidad característica de los felinos. 

En relación con la dimensión de vínculo emocional, la mayoría de los propietarios de felinos, ven a su mascota como un amigo y confidente, por lo que se puede ver como dichos animales actuarían como una fuente de apoyo emocional. Tal y como afirman los propietarios de perros, los de los gatos también pueden afirmar que la presencia de estos les ayuda a reducir sus niveles de estrés.

Pese a que, como hemos dicho anteriormente, la mitad de los encuestados considera que cuidarlos es una tarea costosa, se puede ver como esto queda relegado a un segundo plano en la percepción del propietario.

Según se ha observado, cualquier dueño de un felino, quedará incluido en uno de los dos grupos según sea su patrón relacional con su animal. Esto dependerá sobre todo de la dimensión emocional.

Esta clasificación permite romper el mito que afirma que todos los dueños de felinos disfrutan de ellos, pero con cierta distancia emocional, ya que se ha visto que el vínculo que se puede crear entre ellos es intenso y cercano.

Siguiendo con esta línea, dentro los patrones relacionales, se observan ciertas tendencias dependiendo de una serie de variables, las cuales ayudarían a predecir si el dueño del felino tiene más probabilidades de encontrarse en el grupo 1 o el 2.

Dentro del primero de los grupos, se ha visto que las mujeres tienden a tener más probabilidades a formar parte de él a consecuencia de ser más emocionales. Además, si los propietarios de los gatos no tienen hijos a los cuales tener que dedicar su tiempo, es más habitual que creen vínculos más fuertes e intensos con sus animales.

También se ha visto que el hecho de que un gato sea más sociable, predispone a su dueño a crear una conexión emocional más fuerte con este. 

Por último, se ha observado como, aquellos animales que provienen de tiendas de animales o que son obtenidos por sus propietarios como regalo de una tercera persona, estos son más propensos a incluirse en el grupo 2. 

Reflexión

A partir de los resultados obtenidos en este estudio, se puede ver como, el ser dueño de un felino, puede aportar a su dueño múltiples beneficios aparte de todos aquellos ya conocidos a lo largo de los años. Como el hecho de tener menos probabilidades de desarrollar alergias y asma (Perzanowski et al. 2002), tener un mayor bienestar psicológico (Straede & Gates 1993), reducir los síntomas negativos del malestar psicológico (Rieger & Turner 1999). 

Por ello, no importa si eres más de perros o gatos, pues ambos van a mejorar tu salud en muchos aspectos. Sin embargo, esto ayudará a romper una gran cantidad de mitos que lo único que logron es que una gran cantidad de felinos se queden sin un hogar y unos dueños que los cuiden y los mimen. 

Referencias:

  • Gosling, S. D., Sandy, C. J. y Potter, J. (2010). Personalities of Self-Identified Dog People and Cat People. Anthrozoo, 23(2), pp. 213 – 222.
  • Fatjó. (2016).  III Análisis Científico del Vínculo entre las personas y los gatos: Fundación Affinity. Recuperado de www.fundacion-affinity.org
  • Rieger G; Turner D C (1999) How Depressive Moods Affect the Behavior of Singly Living Persons Toward their Cats, Anthrozoös vol. 12 (4) p. 224-233
  • Straede C M; & Gates G R (1993) Psychological Health in a Population of Australian Cat Owners Anthrozoös vol. 6 (1) p. 30-42
  • Perzanowski M S; Ronmark E; Platts-Mills T A; Lundback B (2002) Effect of cat and dog ownership on sensitization and development of asthma among preteenage children. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine vol. 166 p. 696–702. Recuperado de www.atsjournals.org
Gemma Adsuara
Gemma Adsuara
Graduada en Psicología por la Universitat Jaume I (España). En la actualidad, cursa el Máster en Psicología forense y criminal en la Universitat de Barcelona. Experiencia como autora de artículos de divulgación en revistas de Psicología. Redactora especializada en Psicología en Mente y Ciencia.

Artículos diarios sobre psicología, neurociencias y salud para profesionales, estudiantes y mentes inquietas

CONTENIDO RELACIONADO

Gemma Adsuara
Gemma Adsuara
Graduada en Psicología por la Universitat Jaume I (España). En la actualidad, cursa el Máster en Psicología forense y criminal en la Universitat de Barcelona. Experiencia como autora de artículos de divulgación en revistas de Psicología. Redactora especializada en Psicología en Mente y Ciencia.

El duelo por la pérdida de una mascota

El duelo es un proceso natural de adaptación emocional que experimentamos todas las personas a lo largo de nuestra vida. El proceso del duelo...

Atribución causal de Weiner: teoría y principios

Toda conducta realizada por una persona tiene un origen que la ha motivado. Estos orígenes son considerados como las causas por las que...

Tratamiento de fobias desde la terapia de conducta

A lo largo de los años, la psicología ha ido conociendo y delimitando conceptos muy individuales como el miedo, las emociones y...