Trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva

El trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva es una afección psicológica relacionada con otros trastornos como el TOC, la ansiedad y la depresión.

Por mucho tiempo, la excesiva acumulación de objetos, así como la incapacidad para deshacerse de ellos, fue considerada una conducta desadaptativa propia de ciertos padecimientos psicológicos, como el trastorno obsesivo compulsivo. En la actualidad, este comportamiento es reconocido como una afección mental con criterios propios, denominada trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva.

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Esta condición recibe distintos nombres en virtud de los síntomas con los que se asocia. Por ejemplo, cuando la acumulación se presenta en personas mayores, y se combina con patrones de aislamiento social y abandono de si mismo, se le conoce popularmente como ‘síndrome de Diógenes’. En otras circunstancias también recibe nombres como silogomanía, hoarding o urraquismo; no obstante, la conducta de acumular objetos aunada a la dificultad de separarse de ellos es por sí misma una dimensión psicopatológica que puede ser analizada de forma independiente.

¿Qué es el trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva?

En términos muy generales, el trastorno de acumulación compulsiva se define a partir de dos criterios:

  • Acaparamiento excesivo de objetos, independientemente de su valor real.
  • Dificultad persistente para desechar o separarse de las pertenencias, ya que se experimenta una necesidad irracional por guardarlas.

(Mayo Clinic, 2018).

Las personas con este trastorno enfrentan un sentimiento de angustia ante la idea de desprenderse de los objetos acumulados; los cuales pueden ser de muy diferente naturaleza. Por lo general, estos no tienen un tipo específico y suelen mantenerse amontonados sin ningún orden concreto. Cuando esto sucede, los hogares de las y los afectados pueden llegar a atiborrarse de pilas de objetos que ocupan espacios importantes de la vivienda, como pasillos, escaleras, garajes, o incluso, habitaciones enteras. En algunos casos, los frutos de la acumulación patológica se extienden también a los patios y a los vehículos (Rodríguez, et.al 2015; Mayo Clinic, 2018).

Es muy común que las personas que acumulan objetos de esta forma, no sean conscientes de la gravedad de su comportamiento. Por lo general, esta situación solo es detectada cuando las y los individuos que rodean a las o los “acumuladores” se dan cuenta que estas conductas comienzan a afectar algún área importante de su vida; como el aseo personal o el desempeño laboral y académico. No obstante, en muchos casos menores o iniciales, el acaparamiento compulsivo no repercute de manera evidente en el funcionamiento cotidiano de las y los afectados, por lo que no se tiene una idea clara del número real de personas que padecen este trastorno. Aun así, actualmente se estima que las y los acumuladores son más prevalentes y suponen una carga mayor que la que anteriormente se pensaba (Rodriguez, et.al 2015; Mayo Clinic, 2018; De Hoyos, 2022).

Síntomas

La acumulación compulsiva suele ser una conducta privada, por lo que comienza a llamar la atención solo cuando sus síntomas y signos son ya muy evidentes y afectan de manera notable el rendimiento de quienes padecen este trastorno. Algunas de las manifestaciones más importantes en este sentido son:

  • Adquisición de objetos innecesarios, para los cuales no se tiene espacio.
  • Dificultad persistente para deshacerse de las cosas.
  • Necesidad psicológica por guardar los objetos.
  • Sentimiento de angustia ante la idea de deshacerse de las cosas.
  • Acumulación de objetos en montones o pilas desordenadas al punto de volver los espacios y habitaciones inutilizables.
  • Dificultad para organizar los objetos.
  • Problemas para planificar y organizar.
  • Tendencia al perfeccionismo, la indecisión o la postergación.
  •  Acumulación de alimentos o basura a niveles inusualmente excesivos e insalubres.
  • Resistencia o incredulidad hacia las afirmaciones de que se tiene un problema.
  • La acumulación afecta la calidad de vida de las personas o aleja a individuos importantes.

(Mayo Clinic, 2018).

De acuerdo a los profesionales, los síntomas del trastorno de acaparamiento o acumulación compulsiva suelen surgir entre la adolescencia y los primeros años de la adultez; agudizándose a lo largo del tiempo. No obstante, algunos estudios aseguran que la prevalencia de esta afección en relación a la edad es realmente inconsistente (Postlethwaite, Kellett, Mataix-Cols, 2019).  

Es importante señalar que la acumulación compulsiva es diferente a conservar una colección. A diferencia de las y los acaparadores, los coleccionistas suelen conservar un tipo determinado de objeto, los mantienen en orden y los exponen cuidadosamente (Mayo Clinic, 2018).

También es necesario distinguir esta condición de la acumulación de objetos y desorden presentes en algunos trastornos depresivos; donde estos fenómenos son el resultado de la falta de energía para deshacerse de las posesiones (Obando, 2016).

La acumulación patológica

Las y los acumuladores compulsivos suelen obtener sus objetos por distintos medios. El más común es a través de compras excesivas. En otros casos lo hacen por medio de actividades de recolección de objetos sin costos o desechados, y de manera menos frecuente, a través del robo (Obando, 2016).

Por otro lado, las y los acaparadores suelen brindar explicaciones racionales para mantener sus objetos. En muchas ocasiones, expresan que las cosas tienen un valor emocional, por recordarles a una persona o momento importante en sus vidas. En otros casos, justifican la posesión de los artículos por su utilidad. Esto es, argumentando que los necesitarán en el futuro. También hay acumuladores que atribuyen un valor intrínseco a sus diferentes pertenencias. Por ejemplo, la información que pudieran contener y que temen perder. Este tipo de apegos pueden ser tan intensos, que algunas o algunos acaparadores mantienen alejados a las personas de ciertos objetos (Obando, 2016).

Factores de riesgo en el trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva

Actualmente, aún se desconocen las causas del trastorno por acumulación compulsiva. No obstante, se piensa que este se debe a una combinación de factores genéticos, personales y ambientales.

En primer lugar, se ha encontrado que las personas con un familiar con trastorno de acaparamiento compulsivo son más susceptibles ha padecerlo también. Además, existen rasgos de personalidad comunes entre personas con esta afección, tales como la indecisión. Por otro lado, el abuso del alcohol y otras drogas también está asociado a este desorden (Obando, 2016; Mayo Clinic, 2018; De Hoyos, 2022).

Es importante señalar que el trastorno de acaparamiento o acumulación compulsiva suele surgir o empeorar a partir de ciertos eventos estresantes. Algunos de los más comunes son:

  • Dificultades económicas
  • Despidos
  • Separaciones o divorcios
  • Duelos
  • Enfermedades relacionadas con la edad

(De Hoyos, 2022).

Afecciones asociadas al trastorno de acaparamiento o acumulación compulsiva

Como ya se ha comentado, el trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva se encuentra presente en otras afecciones mentales. Las condiciones más importantes en este sentido son:

  • ‘Síndrome de Diógenes’: Este tipo de acumulación compulsiva se presenta en personas de la tercera edad (mayores de 65 años), y se caracteriza por el acaparamiento de objetos inservibles y basura, abandono de sí mismo, rechazo de la ayuda externa, y negación de que se tiene un problema. En algunos casos, se desarrollan enfermedades médicas importantes y desnutrición, debido a la falta de cuidados. También es posible que estas personas tengan la fantasía de que son muy pobres, por lo que evitan gastar dinero.
  • Trastorno obsesivo compulsivo: Se estima que casi un tercio de las personas con TOC presentan conductas de acumulación como parte de su cuadro patológico. Estas se manifiestan a través de la conservación de cosas que deberían ser desechadas, o mediante la acumulación “ritualista” de artículos de un tipo similar. Por ejemplo, periódicos, piedras de cierta forma, cajas u otro tipo de objetos.
  • Trastornos de ansiedad: La ansiedad generalizada y la fobia social son las comorbilidades más comunes en pacientes con trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva. Curiosamente, cuando la acumulación patológica se encuentra presente en estas afecciones, se suele ignorar o subestimar en el diagnóstico y tratamiento.
  • Depresión: Cuando la conducta de acaparamiento obsesivo es detonada por una pérdida o evento estresante, puede manifestarse acompañada por síntomas depresivos, como tristeza, anhedonia e irritabilidad.  

(Obando, 2016; Mayo Clinic, 2018).

Cabe señalar que existen otros trastornos psiquiátricos donde la acumulación obsesiva de objetos es una manifestación relativamente común. Por ejemplo, el autismo profundo, el síndrome de Tourette, o la hiperactividad (Gómez-Feria, 2009).

Acumulación de animales o ‘síndrome de Noé’

Dentro de los trastornos relacionados con la acumulación patológica, se encuentra el popularmente llamado ‘síndrome de Noé’. Esta afección se define por que las personas afectadas acumulan docenas o incluso cientos de animales domésticos. Por lo general, perros y gatos. Debido al gran número de mascotas, tanto la persona como los animales no reciben la atención adecuada. Al igual que el síndrome de Diógenes, el síndrome de Noé se caracteriza, además, por la presencia de aislamiento social, así como rechazo y hostilidad ante la ayuda externa (Rodríguez, et.al 2015; Mayo Clinic, 2018).

Esta condición amerita estudio y atención especial, ya que, a diferencia del acaparamiento patológico de cosas, el objeto acumulado no es inservible o carente de valor. Este es un animal, protegido por la ley, que puede tener un notable valor monetario. Además, se establece una relación recíproca entre la persona y las mascotas; siendo quizá esta la causa del origen de la conducta anómala. En este sentido, se percibe al animal como seguro, digno de confianza, y accesible. Cualidades que, en algún momento pudieron ayudar al acaparador a sobrellevar una situación dolorosa o emocionalmente difícil (Gómez-Feria, 2009).

La adquisición también se presenta de forma particular en este caso; ya que, a veces, las mascotas son entregados a el o la acaparadora por personas que aprovechan su reputación de “cuidadores”. También son comunes los casos en que los animales residentes comienzan a reproducirse sin control gracias a la falta de cuidado y vigilancia. Por otro lado, existen personas que buscan activamente la adopción de cada vez más mascotas, sin poder controlar este comportamiento (Gómez-Feria, 2009).

Complicaciones del trastorno de acaparamiento o acumulación compulsiva

El trastorno por acumulación compulsiva afecta el desempeño cotidiano y la calidad de vida de aquellos que lo padecen. Entre las dificultades más importantes tenemos las siguientes:

  • Impide el uso normal de los espacios, obstaculizando la realización de actividades básicas como limpiar, cocinar, asearse, transitar libremente en la propia vivienda, o incluso alimentarse.
  • Incrementa el riesgo de caídas.
  • Genera condiciones insalubres que ponen en riesgo la integridad física del acumulador y las personas que viven con él.
  • Aumenta el riesgo de incendio.
  • Puede dar lugar a desempeño deficiente en el trabajo o la escuela.
  • Incentiva los conflictos familiares y de pareja.
  • Contribuye al aislamiento social y la soledad.
  • Puede generar problemas legales.

(Mayo Clinic, 2018).

Tratamiento del trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva

Existen pocos tratamientos psicoterapéuticos destinados especialmente a combatir la acumulación patológica. Esto se debe a que dicha manifestación no suele presentarse sola, y a que las personas acostumbran buscar ayuda frente a trastornos relacionados, como la ansiedad y el TOC; y no para atender el acaparamiento excesivo en sí. Aun así, muchos profesionales consideran que la terapia cognitivo conductual es el mejor modelo para atender este tipo de comportamiento desadaptativo (Williams, Viscosi, 2016; Mayo Clinic, 2018).

El objetivo de la TCC es abordar las distorsiones cognitivas relacionadas con la angustia que genera el deshacerse de las pertenencias, así como la necesidad psicológica por adquirir y conservar más objetos. Aunado a esto, este modelo busca el descarte sistemático y estructurado de los objetos acaparados, de manera que se pueda dar una solución a los problemas prácticos que la acumulación compulsiva genera (Obando, 2016).

Dificultades en el tratamiento

Es necesario hacer notar que el tratamiento del trastorno por acaparamiento o acumulación compulsiva enfrenta algunas dificultades.

En primer lugar, aun no existen datos concretos sobre la efectividad de las estrategias terapéuticas aplicadas hasta ahora frente a la conducta de acumulación (Rodríguez, et.al 2015; Williams, Viscusi, 2016). Aunado a esto, la información que ya se tiene sobre este fenómeno proviene solo de estudios de caso e investigaciones con muestras demasiado pequeñas. Además, el hecho de que muchas personas con este trastorno no reconocen el impacto negativo que tiene esta conducta en sus vidas, provoca que reciban atención solo cuando se han producido complicaciones severas (Mayo Clinic, 2018).

Debido a ello, es necesario concluir que, aunque la acumulación patológica es un fenómeno muy común en la atención clínica; aún se requieren más investigaciones que la estudien como una dimensión psicopatológica con características y criterios propios e independientes. Solo siguiendo este camino, será posible entender la verdadera gravedad del problema; y con ello, diseñar estrategias terapéuticas que brinden atención adecuada y especializada a todas aquellas personas que viven con esta condición que pone en riesgo su calidad de vida, e incluso su integridad física.

Referencias:

  • De Hoyos, M. (2022). Trastorno de acumulación: las urracas también maltratan a sus crías. Revista Pediátrica de Atención Primaria, volumen (24), pp. 65-70. es/files/
  • Gómez-Feria, I. (2009). Formas clínicas de las conductas acumuladoras. Psiquiatría Biológica, volumen (16), número (3), pp. 122-130. docplayer.es
  • Mayo Clinic (2018). Trastorno de Acumulación Compulsiva. MayoClinic.org. mayoclinic.org
  • Obando, R. (2016). Trastorno por acumulación: Análisis de la evidencia como entidad psiquiátrica, a propósito de un caso. Universidad de Costa Rica, Sistema de Estudios de Posgrado. ucr.ac.cr
  • Postlethwaite, A., Kellett, S., Mataix-Cols, D. (2019). Prevalence of Hoarding Disorder: A systematic review and meta-analysis. Journal of Affective Disorders, volumen (256), pp. 309-316. sciencedirect.com/
  • Rodríguez, E., Ortiz, C., Blasco, G., Sáez, M., García, F., Bermejo, C. (2015). Características sociodemográficas de las personas con conducta acumuladora/trastorno por acumulación (S. de Diógenes) en la ciudad de Madrid: Serie de casos. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, volumen (24), número (124). scielo.isciii.es
  • Williams, M., Viscusi, J. (2016). Hoarding Disorder and a Systematic Review of Treatment with Cognitive Behavioral Therapy. Cognitive Behaviour Therapy, volumen (45), número (2), pp. 93-110. tandfonline.com

Créditos de imágen de portada: Foto de Pixabay de Pexels

R. Mauricio Sánchez
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.