Depresión enmascarada o silenciosa: algunos signos

Se denomina comúnmente 'depresión enmascarada o silenciosa' cuando la sintomatología somática predomina respecto a los signos psicopatológicos.

En la actualidad, se calcula que existen más de 300 millones de personas que sufren depresión en todo el mundo, siendo un problema cada vez más común en individuos de todas las edades (Organización Mundial de la Salud, 2020). No obstante, una gran cantidad de profesionales de la salud mental consideran que esta afección no siempre se manifiesta de forma directa a través de sentimientos de tristeza o inhibición del pensamiento. Por el contrario, señalan casos en los que el cuadro depresivo se expresa mediante síntomas físicos, dejando las manifestaciones psíquicas en un segundo plano. A esta condición se le suele llamar depresión enmascarada, silenciosa, latente u oculta (Chávez, 2013).

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¿Qué es la depresión enmascarada o silenciosa?

Se conoce como depresión enmascarada o silenciosa, al estado depresivo en el que predomina la sintomatología somática por encima de las manifestaciones psicopatológicas. En este tipo de casos, las personas suelen presentar quejas de tipo físico como fatiga, dolores musculares, problemas gastrointestinales u oscilaciones en la tensión arterial. Dichos fenómenos no son el producto directo de una enfermedad médica y pueden ser acompañados por síntomas ‘clásicos’ de depresión, o bien, estos últimos estar ausentes (Chávez, 2013).

En la depresión enmascarada, los sujetos afectados suelen acudir a médicos no psiquiatras para atender sus padecimientos físicos. Por ello, solo después de revisiones periódicas pueden ser categorizados como pacientes psiconeuróticos (Chavez, 2015). 

A los síntomas somáticos, como cefaleas, dolores lumbares y fatiga, que caracterizan este tipo de cuadro atípico se les conoce como equivalentes depresivos; y figuran entre los motivos de consulta más comunes en medicina interna (Giacomantone, 2019). Según distintos especialistas, debido a la necesidad de descartar razones físicas, a las dificultades de su diagnóstico y al poco entrenamiento o disposición de profesionales médicos, muchos casos de depresión enmascarada o silenciosa no reciben el tratamiento adecuado. Por ello, es pertinente profundizar en sus distintas manifestaciones.

Síntomas comunes de depresión

Antes de citar los síntomas de la depresión enmascarada o silenciosa es importante aclarar cómo se expresa un cuadro depresivo común.

Los síntomas típicos de la depresión son:

  • Sentimiento de tristeza o desesperanza
  • Irritabilidad o arrebatos de enojo
  • Pérdida de interés por las actividades habituales
  • Sensación de cansancio o falta de energía
  • Ansiedad o estado de agitación constante
  • Lentitud para razonar o dificultad para pensar
  • Sentimientos de inutilidad o culpa
  • Alteraciones del sueño
  • Pensamientos frecuentes sobre la muerte
  • Problemas físicos inexplicables
  • Falta o exceso de apetito
  • Pérdida de peso

(Mayo Clínic, 2018).

Nótese que las manifestaciones físicas son parte del cuadro depresivo; sin embargo, en el caso de la depresión enmascarada o silenciosa, la manifestación de estos síntomas prevalece por sobre las reacciones emocionales, ‘ocultando’ el origen psíquico del problema.

También es importante resaltar que la depresión, en cualquiera de sus formas, es diferente a las variaciones normales del estado de ánimo y de las reacciones emocionales a los problemas cotidianos o a las pérdidas (Organización Mundial de la Salud, 2020); por lo que su diagnóstico debe ser establecido siempre por un o una profesional.

Síntomas de la depresión enmascarada o silenciosa

La depresión enmascarada o silenciosa se caracteriza por una combinación de síntomas en los que predomina las manifestaciones orgánicas. Estas composiciones son muy variables, por lo que es útil clasificar dichos síntomas.

Síntomas psicosomáticos

Afecciones físicas que suelen ser atribuidas, en un principio, a razones orgánicas o al estrés de una determinada situación. El análisis y seguimiento de estas manifestaciones descarta su origen físico por lo que son consideradas la expresión de un trastorno depresivo no expresado. Entre los más comunes se encuentran los siguientes síntomas:

  • Trastornos del sueño
  • Fatiga y resistencia al esfuerzo crónicos
  • Vértigo o desmayos
  • Sudoración en exceso
  • Sensación de opresión o punzadas en el pecho
  • Dificultas para respirar
  • Molestias del tracto digestivo
  • Disminución del apetito
  • Dolor crónico
  • Dolores de cabeza
  • Lumbalgias
  • Dolores cervicales
  • Fibromialgia -dolor musculoesquelético generalizado acompañado de falta de sueño-

(Chávez, 2015; Shetty, et.al 2018)

Molestias somáticas objetivables

Son cambios en el funcionamiento normal del organismo que pueden ser corroborados por el personal médico, pero que no tienen una razón orgánica. Por ejemplo:

  • Oscilaciones en la tensión arterial
  • Hipotensión o hipertensión
  • Taquicardia
  • Palidez o rubor fugaz
  • Hipo
  • Hiperacidez
  • Cambios en la temperatura del cuerpo
  • Contracciones musculares
  • Parálisis faciales
  • Pérdida de peso

(Chávez, 2015; Mayo Clinic, 2018)

Síntomas psicopatológicos

Son manifestaciones veladas de las reacciones emocionales que caracterizan un cuadro depresivo común. Estas pueden o no estar presentes durante la depresión enmascarada o silenciosa. Entre las más observadas se encuentran las siguientes:

  • Distimia -sensación de tristeza prolongada-
  • Dificultad para pensar y concentrarse
  • Fatiga psíquica
  • Irritabilidad
  • Problemas para recordar las cosas
  • Cambios de humor constantes
  • Sentimientos de ansiedad
  • Pérdida de interés en el sexo
  • Cambios en la personalidad
  • Rasgos obsesivos o fóbicos
  • Sensación de despersonalización

(Chavez, 2013; Chávez, 2015; Mayo Clinic, 2018).

Diagnóstico de la depresión enmascarada o silenciosa

La gran cantidad de síntomas y afecciones asociadas a la depresión enmascarada o silenciosa, hacen muy difícil su diagnóstico. Por lo tanto, los y las profesionales de la salud mental se guían de determinados indicios para poder distinguir esta afección de algún otro trastorno de tipo orgánico o psicológico.

Algunas de las estrategias que los expertos y expertas utilizan para el diagnóstico de este trastorno son:

  • Analizar la presencia de síntomas depresivos discretos o rudimentarios, tales como la disminución en el interés por las cosas, dificultad para concentrarse o un estado general de tristeza.
  • Investigar la existencia de síntomas depresivos que limitan con la esfera orgánica. Por ejemplo, los trastornos del sueño, sexuales o del apetito.
  • Explorara el desarrollo de los síntomas durante el día y su posible prevalencia durante las mañanas.

(Chavez, 2013).

Por otro lado, existen características comunes en quienes sufren de este tipo de trastorno que los profesionales toman en consideración al evaluarlo:

  • Las quejas somáticas suelen ser vagas y sin un patrón de consistencia.
  • Ausencia de lesiones orgánicas.
  • Coexisten dos o más padecimientos.
  • Se presenta un estado de ánimo poco enérgico.
  • Los síntomas se mantienen constantes.
  • Cuando son medicados desde psiquiatría, los sujetos responden bien a los antidepresivos.

(Giacomantone, 2019).

Es importante resaltar que los síntomas en una depresión enmascarada o silenciosa, pueden variar durante su desarrollo, o bien, revelarse finalmente en una depresión manifiesta.

Crítica al concepto de depresión enmascarada o silenciosa

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, no reconoce la depresión enmascarada o silenciosa, como una dimensión psicopatológica independiente; no obstante, las expresiones psicosomáticas forman parte de los criterios diagnósticos de la depresión (American Psychiatric Association, 2013). Aún así, existen profesionales que piensan que el hablar de un trastorno depresivo oculto es el resultado del abuso y popularización de conceptos clínicos que caracteriza la sociedad actual.

Para algunos investigadores, esta supuesta deformación del concepto de depresión comenzó con la ampliación de los criterios diagnósticos para trastornos depresivos llevada a cabo en la década de los 70; y responde a los intereses económicos de las compañías farmacéuticas y la comunidad de profesionales de la salud mental (Gerber, Gaudillière, 2016). Esta postura no niega la existencia de diferentes tipos de depresión; sin embargo, crítica la ambigüedad y amplitud en las nociones conceptuales de distintos trastornos psiquiátricos, además de destacar el provecho que muchos profesionales han sacado al ver en la depresión la fuente de cada vez más padecimientos orgánicos.

La importancia de entender la depresión enmascarada o silenciosa

Actualmente, existen diferentes tratamientos efectivos contra los trastornos depresivos. Por desgracia, muchos de los casos de depresión no son atendidos de manera adecuada (Organización Mundial de la Salud, 2020). Cuando estos cuadros se expresan a partir de manifestaciones orgánicas, es común que sean confundidos con otro tipo de afecciones físicas. La inexperiencia del personal de salud, la complejidad de los distintos casos y la resistencia de las propias personas afectadas, son variables que pueden significar la falta de seguimiento en un caso de depresión que no se expresa de forma común. Por lo tanto, es a partir de difundir información precisa sobre las generalidades de este tipo de fenómenos, que será posible concienciar a profesionales y público en general de la importancia de no subestimar la influencia de la vida anímica en la salud física de todo individuo.

Referencias:

  • American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. DSM-V. Masson, Barcelona.
  • Chávez, K. (2013) Depresión enmascarada, ¿somatización o depresión? Psyconex, volumen (5), número (8).
  • Chávez, K. (2015) La depresión enmascarada desde la sintomatología neurovegetativa. Psyconex, volumen (7), número (10). Recuperado de: revistas.udea.edu.co
  • Gerber, L., Gaudillière, J. (2016) Marketing Masked Depression: Physicians, Pharmaceutical Firms, and the Redefinition of Mood Disorders in the 1960s and 1970s. Bulletin of the History of Medicine, volumen (90), número (3). Recuperado de: www.researchgate.net
  • Giacomantone, E. (2019) La depresión: un desafío en la práctica médica general. Revista del Hospital Italiano de Buenos Aires, volumen (39), número (4), pp. 128-134. Recuperado de: www1.hospitalitaliano.org.ar
  • Mayo Clinic (2018) Depresión (trastorno depresivo mayor). Mayo Clinic: sitio web. Recuperado de: www.mayoclinic.org
  • Organización Mundial de las Salud (2020) Depresión. Organización Mundial de la salud sitio web. Recuperado de: www.who.int
  • Shetty, P., Mane, A., Fulmali, S., Uchit, G. (2018). Understanding masked depression: A Clinical scenario. Indian journal of psychiatry, volumen (60), número (1), pp. 97–102. Recuperado de: doi.org
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.