Abordaje del colon irritable desde la psicología

El síndrome del colon irritable se correlaciona con afecciones como la ansiedad o la depresión, siendo habitual la atención desde el área de psicología.

Desde hace muchos años, se ha comprobado que el malestar emocional tiene implicaciones en la salud física y viceversa. Tal es el caso de trastornos gastrointestinales, como el síndrome del colon irritable, el cual, desde la psicología, ha sido asociado con síntomas de ansiedad, estrés y depresión.

Contenidos relacionados:

Síndrome del colon irritable

El síndrome del colon o intestino irritable, es una alteración en la funcionalidad de los intestinos, caracterizado por (Domingo y Sánchez, 2015):

  • Dolor o malestar abdominal
  • Meteorismo con distensión abdominal –acumulación de gases-.
  • Alteración en las evacuaciones intestinales –estreñimiento o diarrea-.

Adicionalmente, estos síntomas se presentan en ausencia de anormalidades estructurales o bioquímicas del sistema digestivo, por lo que se atribuye principalmente a hábitos, predisposición genética y alteraciones emocionales. Es más, en algunas definiciones, el síndrome de colon irritable de entiende como la coordinación de alteraciones digestivas y psicológicas (Plata, et al, 2008; Domingo y Sánchez, 2015).

La comprensión del colon irritable desde la psicología

Cada vez hay más evidencias que proponen que el síndrome de colon irritable tiene una fuerte relación con aspectos de la psicología de cada individuo, así como el sistema inmune y su relación con la microbiota intestinal. Por ende, se han encontrado comorbilidades entre trastornos psicológicos y psiquiátricos –depresión, ansiedad, somatización– y síntomas de colon irritable (Domingo y Sánchez, 2015).

La psiconeuroinmunología en la relación del colon irritable y alteraciones psicológicas

En consecuencia con las relaciones encontradas entre alteraciones de carácter psicológico y el colon irritable, desde la psiconeuroinmunología se ha intentado explicar la correlación entre el sistema nervioso central, el sistema inmune, el el comportamiento y las emociones. Al respecto, se ha encontrado (Domingo y Sánchez, 2015):

  • Existe una alta prevalencia entre trastorno de ansiedad y colon irritable.
  • El estrés psicológico y la ansiedad, pueden generar un incremento en la liberación de citosinas inflamatorias.
  • La depresión se ha asociado con un infiltrado inflamatorio, principalmente de mastocitos en la mucosa del colon, lo que se ha asociado con irritabilidad del mismo.
  • Adicionalmente, se ha encontrado que una alteración en la microbiota intestinal puede ocasionar síntomas de ansiedad.
  • Finalmente, en pacientes con síndrome de colon irritable, se han encontrado niveles disminuidos de triptófano –fundamental para la síntesis de serotonina-, incrementando el riesgo de desarrollar depresión o ansiedad.

Variables desde la psicología asociadas con el síndrome de colon irritable y su gravedad

Asimismo, algunos autores han propuesto que personas con ciertas características o variables psicológicas, pueden ser más propensas a desarrollar el síndrome de colon irritable. Dentro de estas se encuentran (Benasayag, et al., 2004; González y Ascencao, 2005; Plata, et al, 2008):

  • Tendencia a la depresión, el estrés, o dificultades en la resolución de problemas. También, altos niveles de reactividad o irritabilidad frente a acontecimientos vitales.
  • Tendencia a perfiles de personalidad desde el neuroticismo o la introversión.
  • Antecedentes de abuso físico, sexual o psicológico.
  • Episodios de altos niveles de estrés, con o sin sensación de indefensión.
  • Trastornos psiquiátricos previos.
  • Adicionalmente, postura y percepción frente a la enfermedad; quienes manifiestan una mayor preocupación por su estado de salud, tienden a tener una respuesta menos satisfactoria al tratamiento.
  • Baja autoestima, pobre autoconcepto, sensación de indefensión o desesperanza.
  • Dificultades económicas, sociales, familiares o relacionadas.
  • Pobres técnicas de adaptación a la enfermedad y poca adherencia al tratamiento.
  • Finalmente, alteraciones en los ciclos de sueño y alimentación.

Tratamiento para el síndrome de colon irritable

Teniendo que es un síndrome que se puede ver manifestado en múltiples síntomas, gravedad variable, y de causa multimodal, se recomienda un tratamiento multidisciplinario. Al respecto, el tratamiento se ha planteado desde tres enfoques:

  1. Tradicional o periférico, que busca solucionar el síntoma principal o que genera mayor malestar.
  2. Central, en el que se utilizan medicamentos y/o terapia psicológica, orientados a disminuir el malestar general y la frecuencia de aparición de los síntomas.
  3. Modulación de la microbiota intestinal con dieta y medicamentos.

Prescripción farmacológica para el colon irritable

Asimismo, específicamente en lo relacionado con el tratamiento desde la psicología y psiquiatría para el síndrome de colon irritable, se recomiendan antidepresivos, no solo por su efecto directo sobre el estado anímico, sino también por sus propiedades analgésicas.

Psicoterapia para el colon irritable

Adicionalmente, se recomiendan diferentes modalidades de terapia psicológica, de tipo cognitivo conductual y otras estrategias de manejo de la ansiedad, el estrés, la reactividad y la solución de problemas.

Conclusión

El síndrome de colón irritable es una de las patologías físicas con un mayor componente psicológico. Aunque no se ha encontrado con claridad la relación de causalidad, los estudios han evidenciado que el malestar psicológico se puede ver reflejado en alteraciones somáticas de este tipo. La recomendación en estos casos es acudir al médico o médica tratante, pero llevar a cabo una intervención interdisciplinaria en la que se puedan manejar los síntomas físicos y también los emocionales, con el fin de disminuir en la medida de lo posible la frecuencia y gravedad de las manifestaciones.

Referencias:

  • Benasayag, R., Feixas, G., Mearin, F., Saúl, L. A., Laso, E. (2004). Conflictos cognitivos en el Síndrome del Intestino Irritable (SII): un estudio exploratorio. International Journal of Clinical and healt Psychology, 4 (1), 105-119. Recuperado de redalyc.org
  • González, M., y Ascencao, M. (2005). Síndrome de intestino irritable. Aspercos psicológicos. RFM, 28 (2). Recuperado de ve.scielo.org
  • Plata, M.A., Lemos, J., Vega, B., y Gallón, A. (2008). Factores individuales, relacionales y estilo de vida en personas diagnosticadas con síndrome de intestino irritable. Revista CES Psicología, 1 (1), 28 – 35. Recuperado de dialnet.unirioja.es
  • Sebastián Domingo, J. J., & Sebastián Sánchez, B. (2015). Psiconeuroinmunología en el síndrome del intestino irritable. Gastroenterología y Hepatología.
Sandra Correa
Licenciada en Psicología por la Universidad El Bosque (Colombia). Máster en Neuropsicología clínica. Experiencia de trabajo como docente, neuropsicóloga y psicóloga clínica en diversas entidades y en centro propio. Redactora especializada en Neurociencias en Mente y Ciencia.

Artículos diarios sobre psicología, neurociencias y salud para profesionales, estudiantes y mentes inquietas

CONTENIDO RELACIONADO

Sandra Correa
Licenciada en Psicología por la Universidad El Bosque (Colombia). Máster en Neuropsicología clínica. Experiencia de trabajo como docente, neuropsicóloga y psicóloga clínica en diversas entidades y en centro propio. Redactora especializada en Neurociencias en Mente y Ciencia.