Feminismo, historia y principios del movimiento social

El feminismo es un concepto polisémico que engloba un movimiento social cargado de historia, así como una corriente filosófica, política y académica.

A través de este artículo, realizamos una breve introducción a la historia y los principios básicos del feminismo.

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En primer lugar, se puede definir el feminismo como una corriente de pensamiento que tiene como objetivo desenmascarar y combatir las situaciones de opresión y dominación que la sociedad patriarcal ejerce frente a las mujeres y, en general; frente a todos los colectivos e individuos que se ven afectados de una manera negativa por este (Cobo, 2020).

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el feminismo también es un movimiento social y político. El feminismo, como movimiento social, es la consecuencia del calado de las ideas feministas en la sociedad. Así pues, el movimiento feminista está compuesto tanto por mujeres -impulsoras o promotoras- como por hombres -aliados del feminismo- que buscan y reivindican una sociedad igualitaria a través de la movilización social (Cobo, 2020).

En tercer lugar, el feminismo también es un movimiento histórico protagonizado por acontecimientos, luchas y movilizaciones sociales que tienen más de cien años de historia (González, 2017); gracias a las cuales las mujeres han conquistado importantes derechos que, históricamente, eran exclusivos de los hombres.

El feminismo y su historia: las olas feministas

La historia del feminismo es descrita por la mayoría de historiadoras e historiadores a través del concepto de ‘olas feministas’. Estas olas hacen referencia a las diferentes etapas que conforman la historia del feminismo como movimiento social, desde su surgimiento hasta la actualidad.

Primera ola del feminismo

La primera ola feminista se produjo en el siglo XIX y principio del siglo XX. Estas primeras reivindicaciones y movilizaciones iban enfocadas sobre el sufragio universal y otros derechos fundamentales como el acceso a la educación. En resumen, se caracterizó por reclamar derechos civiles y políticos que correspondían en aquella época únicamente a los hombres (González, 2017).

Segunda ola del feminismo

La segunda ola del feminismo se sitúa décadas después, sobre los años 1960 y 1970. En esta etapa, se reivindicaron y se llevaron a cabo debates en sectores nuevos como; la sexualidad, el ámbito familiar, el trabajo, los derechos productivos y las desigualdades sociales en general.

En cierta forma, esta segunda ola se caracterizó especialmente por poner de relieve las estructuras de poder patriarcales que estaban insertas en la sociedad de una manera sutil; de ahí que su lema más abanderado fuera ‘lo personal es político’ (González, 2017).

Tercera ola del feminismo

Asimismo, en 1990 se sitúa la tercera ola feminista. Esta se definió por englobar una multitud de corrientes. A causa de la propia diversidad de ámbitos, la interseccionalidad fue su característica más distintiva. Es decir, que la dominación de las mujeres se empezó a entender conjuntamente a las relaciones de dominación que se dan en otros ámbitos; étnico, lugar geográfico, clase social, etc. (Cobo, 2020).

Cuarta ola del feminismo

Hoy en día, las ciencias sociales y humanas ya hablan de una cuarta ola que corresponde a nuestra época actual. Del mismo modo, es cierto que desde diversos sectores se apunta a que lo más prudente es esperar unos años para que se pueda obtener una perspectiva más contextualizada.

No obstante, en la actualidad, existen evidencias de una nueva movilización feminista muy unida a la lucha por los derechos del colectivo LGTBI.

De esa forma, las reivindicaciones que se están dando en el presente serían: la soberanía de la mujer respecto a su cuerpo -reclamando el derecho al aborto y condenando las agresiones sexuales, y demás formas de maltrato físico, como la mutilación genital-, la visibilización y lucha contra la violencia de género, el debate sobre la prostitución, la libertad sexual, los vientres de alquiler o la importancia de la educación de los niños y niñas en valores igualitarios, entre otros (Cobo, 2020).

El feminismo en el ámbito académico: los estudios de género

El feminismo ha influido notablemente en el ámbito académico; tanto es así, que se ha desarrollado un ámbito de estudio específico, el cual es denominado estudios de género.

Los estudios de género engloban un campo de conocimiento multidisciplinar que se encarga de analizar y comprender a través del método científico todas aquellas temáticas relacionadas con el género; estudios feministas, estudios sobre la mujer y sus condiciones en la vida social, estudios sobre el colectivo LGTBI, y también, estudios del hombre y la masculinidad (Maldonado, 2003).

Los estudios de género se apoyan en la metodología cuantitativa y cualitativa y han arrojado una gran cantidad de información con sustento teórico-metodológico sobre la violencia de género; los estereotipos de género, el maltrato psicológico, la dominación patriarcal, la coeducación y la sexualidad, entre otras temáticas (Lione, 2020).

Las disciplinas que componen el campo de estudio del feminismo son diversas y abarcan muchas ciencias y ámbitos académicos como la sociología, la antropología, la historia, los estudios lingüísticos, el derecho o la medicina (Lione, 2020).

De este modo, los estudios de género giran en torno al concepto de patriarcado, término que se define como un sistema social donde “el poder se constituye como patrimonio genérico de los varones y es repartido según un sistema de relaciones, una red de pactos que definen y están definidos por individuos que negocian la apropiación de los espacios de poder” (Santos, 2015).

Así pues, los estudios de género llevan décadas aportando datos y conocimiento académico para entender los mecanismos de poder, las consecuencias, las causas y proponer soluciones a este sistema social de dominación (Lione, 2020).

La ‘revuelta del hombre blanco’ en la historia del feminismo

El feminismo es un concepto ampliamente tratado en las ciencias sociales, en el ámbito político y también en los discursos sociales. No obstante, es un término que, aunque se usa con mucha frecuencia, en multitud de ocasiones se hace desde un punto de vista inexacto, sesgado o manipulativo.

El feminismo, tanto en el ámbito académico, político y social ha sufrido y sufre ataques constantes. El politólogo Peter Merkl utilizó el término de ‘la revuelta del hombre blanco‘ para hacer referencia a ese descontento que estaba generando la ruptura del orden social tradicional, tanto en el ámbito familiar, laboral, social, cultural y político (Álvarez y Jiménez, 2020).

De esta manera, siguiendo la estela del proceso descrito por Peter Merkl; los avances en materia de igualdad de género han destapado un descontento en los segmentos de población masculina, pues la posición de dominación del hombre frente a los demás miembros del núcleo familiar se ha visto sometida a cuestionamiento (Álvarez y Jiménez, 2020).

Movimientos sociales como el feminismo, el antirracismo o el movimiento LGTBI han argumentado y reivindicado situaciones sociales de dominación ejercidas por el orden social tradicional basado en el patriarcado.

Las reivindicaciones de estos movimientos sociales se han desplazado al ámbito académico -generando los estudios de género- y al ámbito político-social plasmándose a través de las movilizaciones sociales, el surgimiento de partidos feministas y la implantación de políticas de igualdad en muchos países del mundo (Facio y Fríes, 2005).

A su vez, esta tesitura, ha generado un rechazo hacia la lucha feminista, un descontento que se refuerza en el deseo de mantener un orden social tradicional que mantenga los privilegios del hombre (Facio y Fríes, 2005).

Este conflicto o lucha discursiva dentro del campo social, presenta al feminismo como una amenaza. Pues este, tanto en su faceta de campo de investigación, como en su dimensión social y política promueve un cambio de los roles dominantes. Por tanto, se visibiliza como un enemigo por los sectores de la sociedad cuestionados.

De esta manera, el antifeminismo entrevé como enemigas y nocivas a las nuevas propuestas de cambio de rol en las estructuras sociales: nuevos modelos familiares, reivindicación por la igualdad de género, reivindicaciones por la aceptación de los derechos de la comunidad LGTBI, etc. Todos estos ejemplos, son aspectos que el discurso antifeminista defiende bajo la victimización del hombre, presentándolos como peligros a los que el hombre blanco heterosexual debe hacer frente (Álvarez y Jiménez, 2020).

Los partidos de ultraderecha actuales, han sabido aprovecharse de esta tesitura social. Muchos de sus discursos y argumentaciones van dirigidos directamente a las personas que no aceptan la realidad plasmada por el feminismo. El discurso antifeminista que abandera la ultraderecha presenta al opresor como un oprimido (Casals, 2015).

Conclusión

Aunque existen muchos contradiscursos y malinterpretaciones sobre el feminismo en todas sus dimensiones. El análisis objetivo sobre este campo de estudio académico, movimiento social y movimiento político indican que, pese a las críticas, el feminismo es un punto de encuentro.

Además, como se ha visto a lo largo de la historia, el feminismo es un movimiento que cada vez está incluyendo a más personas, no solo mujeres y al colectivo LGTBI, sino también hombres heterosexuales.

En definitiva, es necesario entender el feminismo con toda su complejidad, pues conforma, junto a otros movimientos sociales como el antirracismo, nuevas formas de entender la realidad social, nuevas formas de reivindicación y nuevas formas de caminar hacia una sociedad más igualitaria y justa.

Bibliografía:

  • Álvarez-Benavides, Antonio (2020). Estrategias de comunicación de la nueva extrema derecha española. De hogar social a VOX, del alter-activismo a la doctrina del shock. Grupo de Estudios Socioculturales Contemporáneos (GRESCO-UCM). City University of New York (CUNY). Recuperado de lamjol.info
  • Facio, Alda y Fries, Lorena (2005). Feminismo, género y patriarcado. Revista sobre enseñanza del derecho en Buenos Aires.
  • González García, Maharda Annel (2017). Breve recorrido por la historia del feminismo. Universidad Nacional Autónoma de México.
  • Maldonado Gómez, María Cristina (2003). La dominación masculina de Pierre Bourdieu. Universidad del Valle, Cali, Colombia. Recuperado de revistalaventana.cucsh.udg.mx
  • Cobo, Rosa (2020). La cuarta ola feminista y la violencia sexual. Universidad de A Coruña.
  • Lione, Sacha Victoria (2020). APORTES HISTORIOGRÁFICOS PARA LOS ESTUDIOS DE GÉNERO Y CIENCIA EN ARGENTINA. Universidad Nacional del Litoral- Argentina.
  • Santos Ortega, A. (2015). Trabajo y empleo (1st ed.). Valencia: Ramón Llull
  • Casals, Xavier (2015). ¿Por qué los obreros apoyan a la ultraderecha? Diez reflexiones para elaborar una respuesta. Universidad Ramon Llull- Barcelona.
Álvaro Soler
Álvaro Soler
Graduado en Sociología y Máster en Gestión Medioambiental por la Universidad de Valencia (España). Técnico territorial y medioambiental. Apasionado de las metodologías cualitativas de las ciencias sociales. Divulgador y autor especializado en sociología en diversos medios digitales.

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Álvaro Soler
Álvaro Soler
Graduado en Sociología y Máster en Gestión Medioambiental por la Universidad de Valencia (España). Técnico territorial y medioambiental. Apasionado de las metodologías cualitativas de las ciencias sociales. Divulgador y autor especializado en sociología en diversos medios digitales.