Negacionismo, qué es: terraplanistas y antivacunas

Los movimientos terraplanistas o antivacunas son expresiones del llamado 'negacionismo', postura proactiva contra las evidencias empíricas.

A lo largo del último siglo, la ciencia y sus productos se han transformado en una fuente cada vez más confiable de conocimiento para el ser humano, sustituyendo las creencias y supersticiones formuladas alrededor de los fenómenos que nos rodean, con explicaciones apoyadas en evidencias empíricas. No obstante, junto a este desarrollo del pensamiento científico y preferencia por los hechos comprobados; la sociedad actual también ha visto surgir y trascender el llamado negacionismo, a través de expresiones como los movimientos antivacunas, las teorías terraplanistas o la defensa del creacionismo; mismas que se caracterizan por negar la realidad expuesta por las evidencias científicas.

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¿Qué es el negacionismo?

En primera instancia, el negacionismo podría ser definido simplemente como la decisión personal de un individuo a negar una realidad que le resulta incómoda (Maslin, 2009). No obstante, como puede ser observado en expresiones como los movimientos terraplanistas o antivacunas, el sentido del negacionismo trasciende su carácter individual. Esta dimensión va más allá de un escepticismo injustificado, implicando además una postura activa en contra de las evidencias empíricas (Schmid, Betsch, 2019).

Los negacionistas formulan y emplean argumentos retóricos con el fin de aparentar la existencia de una argumentación legítima, sin realmente abrirse al diálogo. Su objetivo, no es el defender su propio punto a través de la razón; sino rebatir y descalificar la proposición alrededor de la cual existe un consenso científico (Diethelm, Mc Kee, 2009).

Cabe señalar que quienes incitan el negacionismo rara vez actúan por ignorancia. Por el contrario, suelen estar determinados por una gran gama de motivaciones prácticas. Entre las más destacadas tenemos las siguientes:

  • Ideológicas o religiosas: personas dedicadas a rechazar todo aquello que es incompatible con sus creencias. Por ejemplo, el negacionismo expresado por creacionistas, terraplanistas, o grupos antivacunas.
  • Económicas: grupos asociados con empresas o industrias, para las que los avances científicos significan una amenaza. Por ejemplo, aquellos que niegan los efectos nocivos del tabaco o los negacionistas del calentamiento global -pues su negocio depende, por ejemplo, de los carburantes fósiles-.
  • Políticas: personas y grupos que niegan la ocurrencia de un evento o fenómeno, porque este constituye una amenaza a sus intereses políticos o postura política. Por ejemplo, los negacionistas del Holocausto o los negacionistas de la crisis del SIDA en algunos países africanos.
  • Sentido de pertenencia: individuos que se adhieren a un movimiento persiguiendo un sentido de comunidad o la búsqueda de liderazgo y admiración.

(Maslin, 2009; Diethelm, Mc Kee, 2009; Schmid, Betsch, 2019; Rotman, Weber, Perkins, 2020).

Estrategias negacionistas más comunes

De acuerdo a un estudio realizado por los investigadores Pascal Diethelm y Martin Mc Kee, es posible identificar una serie de estrategias características, puestas en práctica por el negacionismo para descalificar los argumentos sustentados por la ciencia y rebatir los hechos apoyados por evidencias.

  • Identificación de conspiraciones: Se considera que cuando un hecho es apoyado por un sector importante de la opinión científica; esto no se debe a un extenso trabajo de investigación, sino a una complicada conspiración secreta. Por ejemplo, la teoría de que las vacunas son una estafa creada por las compañías farmacéuticas y el gobierno.
  • Uso de falsos expertos: Se acude a la opinión de supuestos profesionales que aseguran ser expertos, pero cuyas creencias o intereses son inconsistentes con el pensamiento científico. Además, se intenta desacreditar a los verdaderos expertos, poniendo en duda su trabajo o motivaciones. Por ejemplo, los oradores de la cienciología hablando en contra de la intervención psiquiátrica.
  • Difusión selectiva de artículos: Consiste en difundir solo aquellos trabajos de investigación que resaltan las debilidades de un planteamiento o una parte de una determinada disciplina, ignorando todos aquellos que lo confirman.
  • Expectativas poco realistas sobre resultados de estudios: Argumentar que no existen investigaciones que comprueben aspectos imposibles, o muy difíciles de estudiar sobre un fenómeno o acontecimiento. Por ejemplo, exigir testimonio de víctimas fallecidas para comprobar que el genocidio armenio realmente ocurrió.
  • Uso de tergiversaciones y falacias: es posible ver esta estrategia del negacionismo, por ejemplo, en la asociación entre vacunas y alergias sostenida por los grupos antivacunas, o en la ausencia de sensación de movimiento subjetiva con relación a la rotación de la tierra, argumentada por los terraplanistas.

(Diethelm, Mc Kee, 2009).

Terraplanistas, movimiento antivacunas y otras expresiones del negacionismo

En términos generales, el negacionismo es tanto una postura como una actitud frente a la realidad expuesta por la ciencia; por lo tanto, ha adquirido muchas formas a lo largo del tiempo.

Como ya se ha comentado, las motivaciones detrás de estas expresiones son muy variadas, siendo diferentes incluso dentro de los mismos movimientos. Algunas de las posturas más destacadas en relación a este fenómeno son las siguientes.

Negacionismo y fenómenos naturales

  • Terraplanistas: conspiracionistas que piensan que la tierra es plana y que incluso no se mueve. Suelen desestimar los efectos de la gravedad, argumentando que los científicos le atribuyen propiedades inobservables. También piensan que las imágenes provistas por la NASA son falsas. Destacan porque, en su mayoría, están integrados por jóvenes que intercambian información a través de plataformas virtuales.
  • Creacionistas: personas que piensan que la teoría de la evolución es una mentira, y que los seres humanos y el mundo fueron creados por un Dios en la forma en que existen ahora. Provienen de distintos grupos religiosos, y exigen que sus creencias sean aceptadas como una alternativa válida a los planteamientos de la ciencia.
  • Negación del calentamiento global: individuos y organizaciones que aseguran que los cambios de temperatura experimentados por la tierra en el último siglo, son el resultado de un proceso natural cíclico, y no el producto de la actividad del hombre. Esta postura suele estar apoyada por grupos industriales interesados en seguir explotando recursos naturales sin medida o supervisión.

(Diethelm, Mc Kee, 2009; Paolillo, 2018; Rotman, Weber, Perkins, 2020)

Negacionismo y salud

  • Movimientos antivacunas: grupos que aseguran que las vacunas son sustancias peligrosas cuyos elementos son tóxicos. Además, aseguran que las defensas naturales del cuerpo son más eficaces que las otorgadas por las vacunas.
  • Negacionismo del SIDA: movimiento que asegura que el SIDA no es provocado por el VIH, por lo que los tratamientos retrovirales son innecesarios. En su lugar se promulga todo tipo de remedios naturales. Algunos gobiernos de África aseguraron que el reconocimiento de la epidemia del SIDA en sus países es el resultado de movimientos racistas.
  • Negación de la existencia de trastornos mentales: tendencia a no reconocer las afecciones psicológicas como trastornos médicos, considerando los tratamientos psicológicos o psiquiátricos como un engaño o como un error.
  • Negacionismo del COVID-19: postura adoptada por algunos gobiernos, negando los efectos de la pandemia ocasionada por el COVID-19, o su calidad como estado de emergencia. Por lo general, dicha actitud responde a la incapacidad de algunos países por reconocer su falta de recursos para afrontar dicha crisis mundial.

(Diethelm, Mc Kee, 2009; Buben, Kouba, 2020; Fountoulakis, 2021).

Negacionismo e historia

  • Negación del genocidio armenio: es la afirmación de que el Imperio Otomano y su partido gobernante, el Comité de Unión y Progreso, no cometieron genocidio contra sus ciudadanos armenios durante la Primera Guerra Mundial. Esto, a pesar de la gran cantidad de documentos y evidencia que se tiene de ello.
  • Negacionismo del Holocausto: se refiere a la negación del asesinato de 5 a 6 millones de judíos por los nazis en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Dicha expresión de negacionismo ha sido motivada tanto por intereses ideológicos como políticos.

(Suny, 2015; United States Holocaust Memorial Museum, 2017).

Peligros del negacionismo, terraplanistas y antivacunas: Más que una opinión

Algunos autores han propuesto definir ciertas expresiones de negacionismo como los movimientos terraplanistas, antivacunas o creacionistas, como simples posturas personales que, como cualquier opinión individual, merecen respeto mientras no dañen directamente a terceros. No obstante, este fenómeno, constituye un riesgo potencial importante, ya que no solo atenta contra el pensamiento científico, sino que, en muchas ocasiones, busca desacreditar u ocultar la verdad para cumplir diversos propósitos.

El negacionismo representa diversos riesgos potenciales. Entre los más importantes se encuentran los siguientes:

  • Desacredita el valor de aportaciones científicas importantes y mina la confianza en el pensamiento racional.
  • Expone a grandes sectores de la población mundial a riesgos de salud importantes. Como en los casos de los movimientos antivacunas o el negacionismo del SIDA.
  • Frena los avances científicos y tecnológicos, así como las políticas de atención e intervención ante problemas de escala mundial. Por ejemplo, la negación del cambio climático o de los trastornos mentales.
  • Facilita la manipulación de grandes sectores de personas desinformadas con el fin de que apoyen determinadas agendas sociales o políticas. Una muestra de ello, es el negacionismo del Holocausto o cualquier otro evento histórico.  
  • Promueve la inclusión de información errónea o no comprobada en los sistemas educativos. Ejemplo de ello, el creacionismo enseñado en escuelas de Estados Unidos y Europa.
  • Suplanta al método científico y al pensamiento racional como las vías al conocimiento; sustituyéndolos por la demagogia, las creencias y las posturas emocionales.

 (Maslin, 2009; Diethelm, Mc Kee, 2009; Schmid, Betsch, 2019; Buben, Kouba, 2020; Rotman, Weber, Perkins, 2020).

¿Cómo responder al argumentario negacionista, a los terraplanistas y antivacunas?

El objetivo de las distintas manifestaciones del negacionismo es rebatir la información respaldada por la ciencia a través de la retórica y argumentos falaces. Por tal motivo, es natural que dudemos antes de entablar un debate ante posturas que no están abiertas al diálogo y no obedecen a las reglas de la razón. Después de todo, los movimientos terraplanistas, las organizaciones antivacunas y los defensores del negacionismo de la evolución son expertos en hacer oídos sordos a cualquier evidencia real que se les presente.

No obstante, según diferentes estudios, el ataque directo es la mejor estrategia para desenmascarar o descalificar este tipo de expresiones (Schmid, Betsch, 2019; França, et.al 2021).

Por un lado, el no responder a los negadores de la ciencia tiene un efecto negativo en la consolidación de hechos respaldados por ella. Como las campañas de vacunación. Además, se ha sugerido que las personas no informadas pueden estar más abiertas a los argumentos racionales y a la presentación de evidencias de lo que se esperaría (Schmid, Betsch, 2019).

La estrategia propuesta por las personas expertas es el exponer, por un lado, los hechos científicos que sustentan nuestros argumentos, mientras que al mismo tiempo se exhiben las técnicas retóricas y engañosas utilizadas por los oradores negacionistas (Diethelm, Mc Kee, 2009; Schmid, Betsch, 2019; Rotman, Weber, Perkins, 2020; França, et. al 2021).

Tal técnica requiere de mucha preparación y práctica. Sin embargo, es necesario tomar en cuenta la importancia de estos encuentros. Al final, no es una exageración afirmar que, en lo referente a este tema, nos encontramos en medio de una lucha entre la ignorancia y la verdad.

Referencias:

  • Diethelm, P., Mc Kee, M. (2009) Denialism: what is it and how should scientists respond? European Journal of Public Health, volumen (19), número (1), pp. 2-4. Recuperado de academic.oup.com
  • Fountoulakis, K. (2021) Should denialism of mental illness and its treatment be included among conspiracy theories? European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, número (271), pp. 591–593. Recuperado de link.springer.com
  • Maslin, J. (2009) Firing Bullets of Data at Cozy Anti-Science. New York Times. Recuperado de nytimes.com
  • Rotman, J., Weber, T., Perkins, A. (2020) Addressing global warming: Denialism the efficacy of mechanism-based explanations in changing global warming beliefs. Public Opinion Quarterly, volumen (84), número (1), 74-103. Recuperado de: researchgate.net
  • Schmid, P., Betsch, C. (2019) Effective Strategies for rebutting science denialism in public discussions. Nature Human Behavior, volumen (3), pp. 931-939. Recuperado de nature.com
  • Suny, R. (2015) Q&A: Armenian genocide: “They can live in the desert” por William Foreman. Global Michigan. Recuperado de global.umich.edu
  • United States Holocaust Memorial Museum (2017) Holocaust Denial and Distortion. Ushmm.org. Recuperado de: ushmm.org
R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.

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R. Mauricio Sánchez
Licenciado en Psicología por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMex (México). Experiencia docente y en atención clínica en entidades privadas y públicas, como el Instituto de la Seguridad Social. Editor adjunto y redactor especializado en Psicología en Mente y Ciencia.